El daruma de la cultura japonesa en el mundo de los negocios (¿ya tenés uno que te “mire”?)

(Por Rosana Guerra / RdF) El daruma es un amuleto japonés ideado como recordatorio para conseguir los objetivos que nos proponemos. El muñeco de los propósitos, en la cultura japonesa es un símbolo muy motivador que nos recuerda que la determinación y la fuerza de voluntad son actitudes clave también para el crecimiento de los negocios.

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Marcelo Oshiro, presidente de la Asociación Japonesa de Córdoba y referente del Festival Bon Odori nos explica de qué manera un daruma colocado la mesa de nuestro escritorio nos puede ayudar a lograr nuestras metas. “Es un símbolo de dedicación, esfuerzo y perseverancia ideal para aplicarlo en el mundo de los negocios”, asegura.

Los darumas simbolizan a un monje que de tanto meditar se quedó sin brazos y sin piernas, por eso su figura es redonda y tiene dos ojos pintados de blanco. Cuando uno logra un objetivo, se acostumbra a pintar un ojo, por ejemplo al abrir una sucursal nueva o incrementar el nivel de ventas, y cuando se cumple la siguiente meta, por ejemplo ofrecer una nueva línea de productos, se le pinta el otro ojo.  

Cuestan entre $ 60 y $ 100 dependiendo del tamaño y aunque se los consigue (vía Buenos Aires) en Mercado Libre, hay varios artesanos que los fabrican y en Córdoba se pueden conseguir a pedido con miembros de la colectividad japonesa.

Bon Odori

El festival Bon Odori es una de las fiestas populares más tradicionales de la cultura japonesa destinada a rendir homenaje a los antepasados, agradecerles y pedir prosperidad. “Esta fiesta popular es un claro ejemplo de superación de metas”, dice Marcelo Oshiro. El primer Bon Odori realizado en Argentina fue en 2001 en La Plata, Buenos Aires. En Córdoba la primera edición se realizó en 2010 y asistieron 1.800 personas. La segunda se hizo esperar seis años, en octubre del 2016 y convocó a más de 3.000 personas. “Y este año en octubre, superamos las expectativas, asistieron 5.000 personas”, agrega orgullosa, Mayumi Oshiro de Comunicación de Bon Odori.

Inspirados en esta antigua tradición, este festival al aire libre se realizó entre lamparitas de papel, kimonos y dragones mitológicos con una variada muestra de la cultura nipona.  Un patio gastronómico, paseo de compras con más de 50 stand de productos asiáticos, show en vivo de danzas, música, artes marciales, percusión y el imperdible baile tradicional Bon Odori alrededor de la torre yagura donde el público participó junto a los artistas.

Este festival se realiza en distintas partes del mundo. En Argentina tiene gran concurrencia el Bon Odori de La Plata, Buenos Aires, como así también el Bon Odori de Sarmiento, también provincia de Buenos Aires. “Es un evento muy importante para la colectividad ya que luego de casi cien años de la inmigración, el Bon Odori nos ayuda a no olvidar que somos nikkei, hijos de los barcos japoneses”, reconoce Oshiro. Mayumi agrega que a su vez comparten la herencia de sus ancestros con la sociedad argentina. “Sociedad a la que le debemos mucho por acoger a nuestros padres y abuelos y convertirse en nuestra nueva casa”, reconoce la joven.

Según el Ministerio Japonés de Asuntos Exteriores en Argentina hay aproximadamente 70.000 personas de ascendencia japonesa. En cuanto a la provincia de Córdoba, se estima que el número de habitantes con ascendencia japonesa es de 1.500. La mayoría de los japoneses residentes en la Argentina llegaron desde las décadas de 1920 a 1960, muchos de los barcos de inmigrantes a través de Brasil.

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