En el primer día de portabilidad… la campaña que faltaba

Hoy comienza a regir la portabilidad numérica en nuestro país y ya te veníamos contando desde hace tiempo cómo cada una de las compañías habló del tema: primero Personal, un mes después Claro y sobre la fecha apareció la que faltaba: Movitar que presentó “Incorporaciones” by Young & Rubicam.

La campaña se encara bajo el lema: “Bienvenidos a la Comunidad” y cuenta con un spot televisivo en el cual, con una estética MBA, se van presentando y recibiendo a las nuevas incorporaciones a la comunidad Movistar en un estadio.
La idea es presentar al equipo que va a dar pelea a la portabilidad: el tipico galán de la noche, un doctor fiestero, una recepcionista que domina como nadie el Angry Birds, un oficinista ocupado, un cerrajero que no puede abrir la puerta, una joven promesa del Twitter y una belleza muy mentirosa. Todos ellos presentados con la incomparable voz de Osvaldo Principi.

Ficha Tecnica:
Cliente: Movistar
Título: “Incorporaciones”
Agencia: Young & Rubicam
Productora: Primo
Director: Santi Elías, Nico&Martín.
Productora Ejecutiva: Carolina Cordini
Post-Producción: Pickle
Banda Musical: “Jump around” (Cypress Hill - House Of Pain)
Responsable por el Cliente: Raquel Haymes, Almendra Ogdon, Gisela Gutiérrez

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.