De la mano de La Lacteo y Tetra Pak, llega La Primera (leche de cabra larga vida)

Con el fin de ofrecer una nueva alternativa láctea, La Primera y Tetra Pak® introducen al mercado argentino leche de cabra en envase larga vida. Se trata de una leche de un alto poder de digestibilidad y absorción, recomendada por médicos y nutricionistas para aquellos consumidores que sufren de intolerancia a los derivados lácteos vacunos.

La leche caprina es ideal por las propiedades que aportan sus proteínas, vitaminas, sales minerales y ácidos grasos; además, es indicada para casos de anemia por sus importantes niveles de hierro y cuenta con cualidades hipoalergénicas.

Este producto, elaborado por Alimentaria Caprina a través de la empresa La Lácteo, viene en envase Tetra Brik® Aseptic Slim, el cual posibilita que la leche ya venga lista para tomar, no requiera refrigeración y mantenga todos sus beneficios nutricionales sin añadir conservantes. El nuevo producto viene en formato de 200 ml.

De esta manera, “La Primera” es la pionera dentro de las leches de este tipo que se comercializa en el mercado argentino con tecnología UHT.

La leche de cabra “La Primera” no contiene aditivos, azúcar, gluten ni trazas de leche vacuna; es proveniente de cabras criadas libremente en el noroeste argentino que se alimentan de pasturas y frutos silvestres, lejos de toda contaminación, enfermedades, antibióticos, agroquímicos y alimentos manipulados genéticamente. El desarrollo de esta cuenca lechera caprina ha contado con al apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en conjunto con productores locales y técnicos del sector.

El producto ya se encuentra disponible en dietéticas y supermercados de la región norte del país, y también puede ser adquirido a través de su página web aquí.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.