El 5 de agosto cuando se oficializó la visita del Papa León XIV a Córdoba y la Argentina, desde la Gobernación de la Provincia se comenzó a pensar en qué obsequiarle a Su Santidad.
El objetivo fue un presente significativo que entrelace la historia, la mano del hombre y también un poquito de la mística que el Cura Brochero.
Fuentes inobjetables del Gobierno de Córdoba confirmaron a InfoNegocios que el regalo será un poncho artesanal, en el que hace meses trabaja un equipo de artesanos en Traslasierra.
Lo artesanal no está solamente en la confección a mano, sino también en la oveja que se eligió para obtener la lana, el hilado y la técnica de la urdimbre para elaborar esa obra de arte que recibirá el Papa León. También se buscaron semillas y plantas de la zona para obtener los diferentes tintes para teñir esta pieza única.
El poncho es una prenda muy argentina y en el caso de Córdoba y la espiritualidad, muy vinculada a la figura del Santo Cura Brochero. Las imágenes del Santo cordobés con el poncho es un símbolo de la sencillez de ese hombre que predicó (y vivió) el Evangelio a lomo de mula en Traslasierra.
Poncho-Reliquia
No se descarta que una vez concluida la elaboración del poncho que será obsequiado al Santo Padre, la prenda sea puesta en contacto con una reliquia del Cura Brochero para así convertirse en un "poncho-reliquia".
El poncho-reliquia del Santo Cura Brochero no es una prenda que haya pertenecido al santo cordobés. Se trata de un poncho que permanece durante un tiempo en contacto con una reliquia de primer grado de Brochero y, de esta manera, se convierte en una reliquia de tercer grado.
Dentro de la tradición católica, su valor no está puesto en el objeto en sí mismo, sino en lo que representa: la figura de Brochero, su fe y su entrega a los enfermos y a quienes atravesaban situaciones de sufrimiento.
El poncho-reliquia se utiliza principalmente con un sentido pastoral y misionero, para acompañar momentos de oración y bendición de personas enfermas, con dolencias o necesidades espirituales.
Su utilización se realiza en el marco de pastorales parroquiales o instituciones de la Iglesia y con el acompañamiento de un sacerdote. Así, el poncho se transforma en un símbolo de cercanía, consuelo y esperanza, inspirado en la misión que caracterizó la vida del Cura Brochero.
Los regalos para de Juan Pablo II
Cuando en 1987 Juan Pablo II pisó suelo cordobés, el gobernador Eduardo Angeloz obsequió a Su Santidad un mapa de la Argentina con el escudo de Córdoba en el centro. La pieza fue realizada en plata por los orfebres de Joyería Galdi, histórico comercio de Córdoba que cerró sus puertas en 2021.
Por su parte el Arzobispado de Córdoba le regaló al Sumo Pontífece una llave realizada en madera por el ebanista Eugenio Tomás Fiore.
En la Misa también se llevaron ofrendas. El intendente en ese momento Ramón Mestre obsequió las llaves de la ciudad, también llegaron ofrendas de peregrinos de La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero.