Quiénes son y de dónde vienen Claudio Chavero, Mauricio Jaimes y Daniel López (los tres candidatos fuertes del Departamento Calamuchita)

Los tres principales aspirantes al cargo de Legislador por el departamento Calamuchita ocupan la intendencia de sus respectivas ciudades: uno por Santa Rosa, otro por La Cruz y el tercero por La Cumbrecita.

Claudio Chavero, candidato de Hacemos Unidos por Córdoba, es hasta el 10 de diciembre Intendente de Santa Rosa. Asumió en el 2007 y antes de ello fue secretario de finanzas de la gestión de Noemí Magalahes 2003-2007. Anteriormente integró el gabinete del ex intendente Ángel Llanos.

Mauricio Jaimes es el candidato de Juntos por el Cambio. Es Intendente de La Cruz hasta el próximo 10 de diciembre, y desde hace dos gestiones (desde el 2015). Antes, fue cuatro años Concejal 2011-2015. 
Es abogado, se desempeña en asesoramientos y es especialista en derecho penal. Tiene un campo donde se dedica a la producción ganadera en baja escala.

Daniel López, candidato a legislador por Creo en Córdoba, es Jefe Comunal de La Cumbrecita, gobierna desde el 2001 hasta el próximo diciembre. Es técnico electromecánico y antes de asumir en la comuna su lugar de trabajo era la Cooperativa de Luz de la localidad. 

Hace 13 años que junto a su esposa Ingrid Cabjolski llevan adelante un emprendimiento gastronómico en la casa en la que el fundador de La Cumbrecita tenía su estudio de ingeniería civil. 

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.