Un festival logró recuperar casi la totalidad de los residuos generados

(Por Marisa Macagno) Solamente un 10% fue a enterramiento. Te contamos cómo lo lograron.

Desde hace 9 años, la localidad de Calchín Oeste lleva adelante el proyecto municipal "Sí, Calchín Oeste recicla", a través del cual se promueve la separación en origen, se brindan capacitaciones desde Jardín de Infantes, y se tratan los residuos en cada fiesta, evento o festival local.

Esa tarea requiere no sólo de la capacitación a los mozos sino y sobre todo del compromiso de los mismos para evitar mezclar los elementos.

Así es como al momento de retirar la mesa, van haciéndolo de manera diferenciada: servilletas e individuales por un lado, vasos y botellas PET por otro, restos de comida después…

Nada se mezcla, todo se separa desde el momento cero, lo que simplifica el trabajo posterior.

El 6 de julio se llevó a cabo el festival más convocante de la localidad ubicada en el departamento Río Segundo. Participaron más de 2.000 personas de la Fiesta Nacional de la Bagna Cauda, siendo un evento de más de 12 horas de duración.

Lejos de lo que podría pensarse en cuanto a la generación de residuos, sólo el 10 por ciento (1000 kilos) fueron a enterramiento, en tanto que el resto, el 90 por ciento, tuvo un destino sustentable, lo que habla a las claras del compromiso de toda una comunidad en el cuidado ambiental a través del tratamiento de sus residuos.

De esta manera se recuperó: vidrio, botellas PET, plásticos, film, papeles y cartones, latas, aceite, tapitas, corchos, material para ecoladrillos, bandejas plásticas descartables, bandejas compostables, alcohol de los mecheros, guantes y cofias, restos de comida y verduras que fueron a criaderos de cerdos.

Para ello trabajaron 40 voluntarios y dos coordinadores.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.