REMAX, 15 años en Córdoba: el desafío de emprender y construir una empresa propia

A 15 años de su llegada a Córdoba, REMAX reúne a más de 400 personas emprendiendo en una red de 14 oficinas. Germán Gudiño, quien impulsó la apertura de la primera oficina en 2011 y hoy lidera REMAX Región Córdoba, comparte una mirada sobre los desafíos de pasar de construir un negocio propio a acompañar el desarrollo de otros empresarios, el valor de crecer dentro de una red y las oportunidades que todavía ofrece la provincia.

Para Germán Gudiño, al frente de REMAX Región Córdoba, emprender es mucho más que tener un negocio propio: el desafío es construir una empresa capaz de crecer junto a las personas que la integran.

Hay un momento en la vida de muchos emprendedores en el que el desafío cambia. Lo que comenzó como un proyecto propio empieza a requerir algo más que esfuerzo individual: hay que aprender a liderar, confiar en otros y construir una organización que pueda seguir creciendo.

Esa transformación es parte de la historia de REMAX en Córdoba. Desde su primera oficina en el Cerro de las Rosas, en 2011, la red se expandió hasta reunir 14 oficinas en Córdoba Capital, sus alrededores, Villa María y San Francisco.

Pero detrás de ese crecimiento hay una pregunta que va más allá del número de oficinas: ¿qué hace falta para que una oportunidad de negocio se transforme en una empresa capaz de crecer y sostenerse en el tiempo?

Sobre ese desafío, los aprendizajes de estos 15 años y el futuro de la red conversamos con Germán Gudiño.

Hace 15 años comenzaste con una oficina y hoy liderás REMAX Región Córdoba. ¿Qué cambió en tu manera de entender el liderazgo y el desafío de emprender?

Creo que el cambio más importante aparece cuando empezás a comprender que el crecimiento de un negocio no puede depender solamente de lo que vos hacés.

Cuando abrimos nuestra primera oficina, mi principal desafío era emprender. Venía de una carrera corporativa, había trabajado en distintos países de Latinoamérica y estaba comenzando un proyecto propio en un sector que, hasta ese momento, no conocía.

Con el tiempo, a medida que se fueron sumando nuevos franquiciados, mi desafío también fue cambiando. Ya no se trataba solamente de desarrollar una oficina, sino de liderar una organización que acompañara a otras personas en la construcción de sus propias empresas.

Y eso cambia mucho la manera de pensar el negocio.

Porque una cosa es tener una idea, trabajar para hacerla realidad y conseguir que funcione. Otra es lograr que más personas puedan desarrollar sus proyectos, tomar sus propias decisiones y construir equipos que no dependan permanentemente de ellas.

Ahí aprendés que liderar no significa tener que estar en todo. También significa confiar, delegar y ayudar a que otros crezcan.

Por supuesto que ese aprendizaje no sucede de un día para otro. En estos 15 años tomamos decisiones acertadas y otras que podríamos haber tomado mejor. Y tuve la oportunidad de aprender mucho de las personas con las que fuimos construyendo esta red.

Hoy valoro tanto lo que pudimos construir como el hecho de que tantas personas hayan encontrado en este proyecto la oportunidad de construir algo propio.

¿Qué diferencia hay entre tener una franquicia y desarrollar verdaderamente una empresa?

Para mí, esa diferencia es fundamental.

Una franquicia te permite comenzar con un modelo de negocio, una marca reconocida, herramientas y la experiencia de una organización. Todo eso representa una ventaja importante frente a tener que desarrollar cada cosa desde cero.

Pero contar con esas ventajas no significa que la empresa se construya sola.

Cada franquiciado tiene que tomar decisiones, formar un equipo, desarrollar su negocio y hacerse responsable de los resultados. Nadie puede hacerlo por él.

Y creo que hay algo más: muchas veces, cuando pensamos en emprender, imaginamos principalmente la posibilidad de trabajar de manera independiente. Pero construir una empresa exige comenzar a pensar más allá de nuestro propio trabajo.

Exige dedicar tiempo al desarrollo de las personas, aprender a organizarse, establecer prioridades y construir un equipo capaz de asumir responsabilidades.

Una oficina puede crecer gracias al esfuerzo de su dueño. El desafío es construir una empresa que también pueda crecer gracias a las personas que la integran.

Si cada franquiciado conduce su propia empresa, ¿qué valor tiene formar parte de una red?

Creo que uno de los aspectos más interesantes del modelo es justamente esa combinación: desarrollar un negocio propio sin tener que recorrer todo el camino en soledad.

Cada franquiciado lidera su oficina, toma decisiones y es responsable de su empresa. Pero al mismo tiempo forma parte de una comunidad de empresarios que atraviesan desafíos similares.

Y eso tiene mucho valor.

Porque emprender implica enfrentarse a situaciones para las que no siempre tenés todas las respuestas. Poder conversar con alguien que atravesó un desafío parecido, conocer otras experiencias o compartir lo que aprendiste puede ayudarte a tomar mejores decisiones.

Y con los años descubrís que esas relaciones también generan algo muy valioso: el sentido de pertenecer a un proyecto compartido, sin dejar de construir el tuyo.

Desde REMAX Región Córdoba nuestro trabajo es acompañar a los franquiciados en el desarrollo de sus empresas, acercarles herramientas y contribuir a que puedan seguir creciendo como líderes.

Pero el acompañamiento no reemplaza su responsabilidad. Para mí, una buena red no es aquella donde alguien toma todas las decisiones por los demás, sino aquella que ayuda a sus integrantes a estar mejor preparados para tomarlas.

También existe una dimensión que va más allá de Córdoba. En Argentina y Uruguay, REMAX reúne a más de 220 oficinas y más de 8.000 personas. Y contamos, además, con el respaldo de una marca global.

Esa dimensión permite compartir experiencias y aprendizajes entre personas que trabajan en mercados y realidades diferentes.

Pero hay algo que no me gustaría perder de vista: el valor de una red no está solamente en su tamaño, sino en lo que sus integrantes son capaces de construir juntos.

Hablás mucho de desarrollar personas. ¿Cómo se conecta esa mirada con los resultados del negocio y el servicio a los clientes?

Para mí, las tres cosas están directamente relacionadas.

Con el tiempo fuimos entendiendo que una de las fortalezas más importantes de una empresa está en las personas que quieren formar parte de ella. Por eso nos interesa construir oficinas donde los agentes encuentren oportunidades para crecer, desarrollar sus carreras y hacer cada vez mejor su trabajo. Porque son ellos quienes acompañan todos los días a los clientes y hacen realidad nuestra propuesta de servicio.

En estos años conocimos personas que llegaron a REMAX sin experiencia inmobiliaria y que, con esfuerzo y acompañamiento, fueron construyendo una carrera, alcanzando sus objetivos y mejorando su calidad de vida.

Esas historias son una parte muy valiosa de lo que construimos.

Ahora bien, hay que tener cuidado con una idea: ofrecer oportunidades no significa garantizar resultados. Cada persona tiene que involucrarse, aprender y trabajar para alcanzar sus objetivos.

Y también importa cómo lo hace.

No creemos que haya que elegir entre valores y resultados. Queremos alcanzar resultados haciendo las cosas de la manera correcta.

En una actividad como la inmobiliaria, esto tiene consecuencias muy concretas. Detrás de cada propiedad hay personas tomando decisiones importantes para sus vidas. No se trata solamente de concretar una operación, sino de generar confianza y acompañarlas con profesionalismo.

Nuestra visión es ser la empresa preferida de los cordobeses para vender y comprar su propiedad. Queremos tener clientes para toda la vida.

Y para acercarnos a esa visión, necesitamos trabajar con excelencia, cumplir nuestros compromisos y construir relaciones que puedan sostenerse mucho más allá de una operación.

Por eso creo que desarrollar personas, construir buenos negocios y brindar un servicio de excelencia no son objetivos separados. Son parte de una misma manera de entender nuestro negocio.

Después de 15 años, ¿qué oportunidades ves para seguir desarrollando la red en Córdoba y qué tipo de empresarios querés sumar?

Creo que Córdoba tiene todavía mucho potencial. Es una provincia con una cultura emprendedora muy fuerte y seguimos viendo oportunidades para ampliar nuestra presencia, tanto en Córdoba Capital como en otras localidades.

Hoy somos una red de 14 oficinas y más de 400 personas emprendiendo, pero nuestra mirada no está puesta únicamente en aumentar esos números.

Queremos seguir sumando personas que compartan nuestros valores, tengan visión empresarial y quieran construir empresas donde otros también puedan crecer.

Desde REMAX Región Córdoba queremos estar cerca, acompañarlos y contribuir a que puedan hacer crecer sus empresas.

Después de estos 15 años, hay algo que me sigue entusiasmando: pensar en las personas que todavía pueden encontrar en REMAX la oportunidad de emprender y construir su propia empresa.

Y si logramos que ese crecimiento también signifique más cordobeses recibiendo un servicio inmobiliario de excelencia, estaremos avanzando en la dirección que queremos.

Porque, al final, no se trata solamente de sumar oficinas. Se trata de seguir construyendo una red de personas y empresas donde todos podamos sentir que somos parte de algo más grande.

Para conocer más sobre REMAX Región Córdoba y las oportunidades de desarrollar una oficina en la provincia, visitá www.remaxcordoba.com.ar o escribí a franquicias@remaxcordoba.com.ar