Alertan en el Reino Unido del riesgo de financiarse con tarjetas a tasa 0%

Se pusieron de moda hace unos años atrás y en la actualidad todos los bancos se pelean por captar nuevos clientes ofreciendo plásticos sin intereses

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En Brasil dirían "É o poste mijando o cachorro" (Es el poste meando al perro), lo que nosotros traduciríamos por El reino del revés, gracias a la inigualable creatividad de María Elena Walsh. ¿Cómo interpretar si no que, en el Reino Unido, estén preocupados porque los bancos ofrecen tarjetas de crédito con tasa de interés del 0%? ¿Y que las autoridades financieras lleguen a alertar del "riesgo sistémico" que se avecina?

En la Argentina modelo 2018, donde financiarse con tarjeta cuesta la exorbitante tasa del 70% anual, parece una locura lo que está sucediendo entre los británicos.

Y, sin embargo, la alerta tiene sus motivos, por más que cueste entenderlos a primera vista. Porque se trata nuevamente de lo que tan claramente (y cínicamente) describió el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, como "la exuberancia irracional de los mercados". Justo él, que fue uno de los mayores responsables de fomentarla mediante la desregulación del sistema financiero tras la crisis punto com en 2000.

¿Por qué aludir a la irracionalidad de los mercados? Porque la Prudential Regulation Authority (PRA), el organismo que regula la actividad bancaria en el Reino Unido, acaba de enviar una carta a las entidades financieras británicas alertándolas del riesgo que corren si siguen impulsando el mercado de tarjetas a tasa 0%. Algo que, por excesivo afán de lucro, hasta ahora nadie parece haber tenido en cuenta.

Los mercados de Europa operaban con cautela durante la jornada de hoy, luego de que Wall Street estuvo cerrado ayer por el feriado del día de la independencia, y ante turbulencia en índices asiáticos.

Sin intereses

El producto en sí consiste en ofrecer, a quien acepte cambiarse de entidad, una cuenta con tarjeta de crédito sin intereses por tiempo limitado, lapso que puede variar desde algunos meses hasta varios años.

En todo caso, lo que el banco promete únicamente cobrar por recibir a este nuevo cliente consiste en una comisión respecto del monto de la deuda que éste transfiere desde su antiguo plástico al nuevo (lo que se conoce como "credit card balance transfer").

Se trata de un segmento que creció de manera explosiva en los últimos años y que forma parte de una estrategia comercial muy agresiva en todo el sector bancario, tendiente a captar nuevos clientes a costa de la competencia. Claramente, no es más que un juego de suma cero, donde el banco gana un nuevo cliente porque se lo quitó a otra entidad.

El problema radica en que la competencia se ha vuelto cada vez más feroz, y en esa escalada se empezaron a notar desprolijidades a la hora de contabilizar, en los balances bancarios, los ingresos esperados por conquistar a estos nuevos clientes.

Justamente, para impulsar este mercado, las autoridades financieras habían autorizado a los bancos a registrar en sus estados contables una parte de estos potenciales flujos de ingresos futuros. El registro se hace sobre la base de una estimación respecto del tiempo que cada cliente vaya a utilizar el servicio, cuánto serán sus gastos con tarjeta y su nivel promedio de endeudamiento.

Sin embargo, las alarmas empezaron a sonar cuando los funcionarios del PRA vieron cómo se inflaban los cálculos de ingresos en los balances, lo que llevó a cada entidad a realizar previsiones insuficientes para el caso de que los fondos esperados estuvieran por debajo de lo estimado.

"Por segunda vez en el año, la PRA advirtió a las entidades que no se basaran en supuestos irreales para sus carteras de tarjetas de crédito a tasa 0%. El organismo envió una carta alertando a los proveedores con una alta exposición en este mercado por su responsabilidad frente a estos supuestos demasiado optimistas, que impactan en los cálculos de las tasas de interés efectivas", indicó Daoud Fakhri, analista de GlobalData.

Según el experto, "si la economía continúa creciendo por debajo de lo esperado, los consumidores podrían volverse aversos al riesgo y decidir reducir su endeudamiento. En consecuencia, los proveedores que han estado apostando por un nivel determinado de ingresos por intereses deberían enfrentar pérdidas significativas".

Sillas musicales

En este contexto, no hay imagen más gráfica que la del juego de las sillas musicales. Ese que, cuando la música se detiene, siempre hay alguien que se queda parado y, por ende, eliminado. En este caso, la preocupación radica en qué podría llegar a pasar si, de repente, las tasas de interés crecieran de manera súbita y un banco se encontrara con que sus clientes de tarjeta a tasa 0% abandonan la entidad.

También surge el riesgo de que haya un número importante de deudores de tarjeta que se declaren en default al mismo tiempo, lo que provocaría una crisis sistémica, al estilo de la que derivó en el estallido de la burbuja inmobiliaria subprime en EE.UU.

Por eso, la PRA advirtió en su carta que "un pequeño número de entidades son vulnerables al riesgo de pérdidas inmediatas si sus clientes de tarjetas de crédito al 0% se van antes de lo esperado o finalmente se endeudan menos que lo previsto". Para minimizar estos riesgos, el organismo solicita que se refuercen las previsiones de capital.

Entre los analistas, el principal apuntado es Virgin Money, que ofrece una tarjeta sin intereses durante 36 meses como estrategia para ganar rápido una mayor participación en el mercado. Pero esto también hace que la entidad esté sospechada de estar más expuesta en caso de que, como suele decir el gurú financiero Warren Buffett, baje la marea y ahí se vea quién estuvo nadando desnudo.

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