Miércoles 18 , Octubre de 2017

Preparados para el boom (Federico Tomasevich, presidente de Puente, el gigante de las finanzas del Cono Sur)

Uno se equivoca si piensa que el presente y el futuro de Puente se apalancan sólo en la reapertura de Argentina a los mercados internacionales. Detrás de ese cambio de vientos, la empresa de soluciones financieras tiene una clara visión del negocio donde se fue fortaleciendo a medida que los grandes bancos de segundo piso se convertían después de la crisis de 2002.

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Somos el estructurador más grande de la región: emitimos casi dos transacciones en el mercado de capitales por semana.
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Con la crisis del 2002 todos los bancos de segundo piso desaparecieron y Puente quedó solo en ese espacio.
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La economía tiene que empezar a crecer, no va a poder estar en este letargo por los próximos 3 o 4 años.
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Hay una gran cantidad de argentinos que se sienten cómodos comprando inmuebles caros y que no rinden nada.

Con foco en sus operaciones de Argentina, Paraguay y Uruguay, Puente intermedió -entre sus distintos negocios- más de US$ 35.000 millones y espera años mejores aún por el capital que dejó el blanqueo y el (esperado) cambio de estatus de Argentina como país “fronterizo” a “emergente” que volcaría US$ 2.000 millones en títulos argentinos.
Porteño de 41 años y con 4 hijos, Federico Tomasevich conduce la compañía desde 2004 y nos explica en esta entrevista por qué la banca se está “des-globalizando”, analiza que hay mucho margen para que municipios, provincias y empresas aprovechen el mercado de capitales y plantea un dilema: o la economía Argentina vuelve a crecer o va a un nuevo ajuste de shock.

¿Cómo definirías a Puente hoy y hacia dónde va?
Puente es una entidad de servicios financieros, con foco en el negocio de la banca de inversión. El mundo de la banca de inversión viene creciendo y desarrollándose en el mundo y -para hacerlo tangible- si ves todo el desarrollo que tuvo Microsoft, Google, Apple, Facebook, Snapchat, entre otras, fue gracias al mercado de capitales que pudo financiar las operaciones y las inversiones.
Ahora bien: el mundo financiero es cada vez más específico, es menos generalista, entonces la banca comercial se viene separando de la banca de inversión en un proceso en el cual hoy estamos en una situación más evidente.
Por eso hoy tenés bancos comerciales muy grandes, que focalizan su esfuerzo en el negocio de banking, que es tu caja de ahorro, tu chequera, tu tarjeta de crédito y capaz que algo de asistencia financiera. Después tenés todo el mundo de la banca de inversión que son quienes te administran tus inversiones, quienes resuelven tus necesidades financieras a largo plazo, y quienes generan todo lo que es fusiones y adquisiciones a nivel global.

En tu negocio es muy habitual que los jugadores tengan una licencia bancaria, pero no es el caso de ustedes ¿cómo es eso?
No, eso era lo normal en los ‘70, ‘80 y ‘90, pero ya no es lo habitual tener la licencia bancaria, justamente por esa especialización que te contaba.

Así y todo los grandes bancos comerciales ¿no tienen su banca de inversión también?
No, los bancos comerciales no lo tienen, porque no lo pueden desarrollar. El claro ejemplo es el Goldman Sachs, que es el banco de inversiones más grande del mundo, y lo obligaron a convertirse en banco en el 2008 porque quedaba con una ventaja competitiva feroz al no ser banco. Entonces en el mundo de la banca de inversión, nadie quiere ser banco porque con un banco haces un negocio bancario, pero con un banco no haces un negocio de banca de inversión. El negocio es totalmente distinto. Seguramente en unos años vamos a ver al Goldman Sachs desarmar esta situación a la que lo obligaron.

¿Cuáles son las unidades de negocio?
En el mundo de la banca de inversión tenes separado todo lo que es estructurar financiamiento. Nosotros somos el estructurador más grande de la región, emitimos casi dos transacciones en el mercado de capitales por semana. Emitimos el año pasado un poco más de 100 transacciones: bonos para provincias, municipios y obligaciones negociables y bonos para empresas.

¿Cuál fue el volumen y qué primó más: deuda pública o privada?
Es más o menos mitad y mitad y fue por un poco más de US$ 4.000 millones (el año pasado).
Esto incluye mercado de capitales (vía deuda), vía equity o emisión de acciones. Por ejemplo San Miguel (la citrícola tucumana) lo hizo hace dos meses, y Havanna hace un año. Los dos últimos IPO (apertura de capital a la bolsa) que hubo en la Argentina los hicimos nosotros.
En el mundo de la banca de inversión también tenes el negocio de finanzas corporativas, y dentro de ese negocio principalmente tenes fusiones y adquisiciones, y valuaciones.
Después tenes el mundo de Wealth Management, que es administración de riquezas. Ahí administramos cerca de US$ 4.000 millones.

¿Básicamente ahí hay individuos o individuos y empresas?
Individuos, clientes institucionales, clientes corporativos y gobiernos. Después tenes la operación de Asset Management, que es la administración de fondos comunes de inversión. También es para individuos, gobiernos, clientes institucionales y corporativos, por cerca de US$ 1.000 millones.
Por último, está la operación de Sales and Trading, que da servicios de negociación y ejecución de todos los instrumentos, todos los productos financieros, a los clientes institucionales, tanto en el país como afuera. La operación es bastante grande, el año pasado se operaron US$ 28.000 millones. En Uruguay operamos casi el 60% del volumen de los bonos emitidos en dólares en el país y en Paraguay el 35% aproximadamente del volumen operado en el país.
Esas son las 4 unidades de negocio, muy independientes pero complementarias.

¿Todas trabajan dentro del grupo Puente?
La estructura es la siguiente: es una compañía de capitales argentinos pero basada en Reino Unido, tenemos todo allí. Del Reino Unido cuelgan las operaciones de Argentina, Uruguay, Paraguay y Panamá. En Panamá tenemos un banco y una casa de valores que le da servicios al grupo en Argentina, Uruguay y Paraguay.

¿Esa presencia en los tres países es una fortaleza o cada uno se mueve independientemente?
Es una pregunta muy interesante, es una fortaleza. Vos tenes el negocio bancario y el de la banca de inversión, que tuvieron su apogeo máximo de la globalización en los ‘90, donde toda la banca era internacional y todos los bancos se querían globalizar, o se consideraban globales. Muchos de esos bancos globales no existen más, y de los que quedaron vivos muchos están refocalizándose en una región. Por ejemplo HSBC, que está saliendo de todo Latinoamérica, se está focalizando en Inglaterra y Asia. Deutsche Bank que se está focalizando en Europa, Citibank en Estados Unidos. Es decir, hay una desglobalización muy fuerte. Esto está pasando en todos los continentes. Entonces, con la salida de los bancos globales, hay bancos regionales que se hicieron muy fuertes. El caso en Argentina puede ser Banco Macro, Banco Supervielle, Banco Patagonia, que ocuparon espacios de bancos globales. Cada banco global se desglobalizó y se empezó a enfocar en su región. Por eso nuestra región es básicamente Cono Sur. La región es donde vos tengas influencia donde seas conocido. Ese es el límite comercial donde tiene sentido que vos inviertas. Este es un negocio de conocimiento, tenes que conocer el negocio y los clientes te tienen que conocer a vos, tiene que ser bastante recíproco. No se puede desarrollar ningún negocio de banca de inversión si no te conocen los clientes y si vos no conoces lo que ocurre en ese país y nadie puede entender lo que ocurre en todo el mundo.

Con el cambio de gobierno hubo un resurgir del mercado de capitales, ¿esto vino para quedarse?
Sí, hay muchas compañías que quieren financiarse en el mercado de capitales y seguir emitiendo acciones. Antes las acciones de las compañías no valían nada y hoy las compañías en la bolsa valen mucho, así que las compañías están aprovechando esa situación para financiar proyectos de expansión y de crecimiento a mediano y largo plazo. Después del blanqueo, US$ 130.000 millones entraron en el radar fiscal. Todos esos fondos que se blanquearon ahora van a estar buscando activos argentinos para tener eficiencia fiscal, porque si uno invierte en bonos argentinos no paga ganancias. Inversores particulares, institucionales, internacionales y locales, tienen más necesidades de que haya gestores profesionales administrandoles las inversiones. Por el peso específico que tiene la operación de Argentina en nuestro footprint hace que el crecimiento del negocio sea muy importante. A Paraguay le está pasando algo muy similar, posiblemente el año que viene sea investment grade y allí se financió el último bono a 20 años al 5%.

¿Y este año cómo viene el panorama?
Bastante parecido. Hay muchas empresas emitiendo bonos en el mercado local e internacional. Una de las particularidades nuestras es que realizamos transacciones localmente en estos tres países, e internacionalmente para clientes de estos tres países.

Cuando escuchas que advierten sobre el nivel de endeudamiento que estamos teniendo los estados sub-nacionales, ¿cuál es tu mirada?
Existe una ley de responsabilidad fiscal: ningún estado subsoberano puede endeudarse por encima de esa ley. En los últimos 15 años, los estados subsoberanos no podían emitir, por una instrucción política y porque la Argentina estaba en default, entonces si el soberano no paga es muy difícil que esta provincia pueda emitir. No hubo emisión de bono en los últimos 15 años, con lo cual la mayoría de las provincias y municipios están muy por debajo de los ratios de la ley de responsabilidad fiscal, con lo cual tienen mucha deuda para poder emitir.
Una cosa es el nivel de solvencia y otra es situación financiera. La solvencia económica le da ratios muy buenos a todas las provincias y casi todos los municipios, porque no tienen deuda contraída comparada contra su presupuesto y contra su recaudación.
Argentina venía con ratio de deudas sobre producto bruto cerca del 19%, y la media Latinoamericana hasta ronda el 60%. Argentina debe estar ahora en niveles alrededor del 25%, incluso capaz que más, pero está lejos de la Latinoamericana. Y cuando vas a empresas la media latinoamericana es que tienen deuda tomada a nivel corporativo del 30% sobre el producto bruto y Argentina tiene el 8%.

Cuando miras los “fundamentals” de la economía y un déficit fiscal que está firme en torno de 6 puntos del producto, ¿qué opinas?
La situación de Argentina es bastante particular en términos de actividad económica, en términos de inflación, en términos de competitividad cambiaria y en términos de déficit. Esto es producto de ir arreglando una situación bastante importante que ha generado el gobierno anterior. Entonces en la medida que se van arreglando variables, se van desarreglando algunas situaciones. El gobierno tiene que trabajar en bajar el nivel de déficit. La economía va a tener que empezar a crecer: no hay opción, la economía no va a poder estar en este letargo por los próximos 3 o 4 años.

¿Y qué ves a 4 meses del 2017?
El primer trimestre, en términos de crecimiento, no fue bueno. Indec y algunas consultoras privadas están dando informes de que el nivel de actividad económica, en algunos sectores particulares, empezó a mejorar. Hay que ver si esto es un rebote o es un cambio de tendencia, pero no lo podemos saber el primer mes que salen números positivos, hay que ver en los próximos meses. Lo que está claro es que Argentina tiene que cambiar. El país no podía seguir en default y arregló el default. No podía seguir con el cepo cambiario y arregló el cepo cambiario. No podía seguir con las tarifas subsidiadas al 100% y resolvió el tema. Entonces, en la medida en que los temas se abordan y trabajan, el gobierno está dándole solución a muchas cuestiones. Lo que pasa es que hay prioridades, por lo que hay temas que se resuelven más rápidos que otros. Por supuesto un gobierno no hace lo que todos queremos, ni en la forma ni en los tiempos que queremos, pero si uno ve objetivamente, muchos temas se fueron resolviendo.

¿Qué porcentaje le darías al escenario de un evento que ajuste las variables macro?
Nosotros estamos convencidos de que las variables macro se van a ir corrigiendo gradualmente en la medida en que el gobierno vaya tomando los temas y resolviendolos. Siempre generando una consecuencia, a veces es positiva o a veces negativa en el corto plazo pero positiva en el largo. Por ejemplo, solucionar el tema de las tarifas, te genera un efecto negativo porque te cae el consumo, pero te genera un ahorro de déficit importante. Y las compañías de servicio público pueden empezar a dar servicios porque cobran una tarifa, sino las tenés a todas quebradas. Entonces en el largo plazo se acomodan variables.

Dame un párrafo sobre cómo ves que va a repercutir el blanqueo en tu actividad puntualmente…
En la actividad nuestra el crecimiento es explosivo porque tenés US$ 130.000 millones que se declararon y gran parte demandarán activos de inversión argentina. Nosotros estructuramos y colocamos instrumentos argentinos, administramos fondos de inversión de activos argentinos y administramos cuentas de inversión con activos argentinos, con cual el crecimiento va a ser explosivo en todas las unidades de negocios.
El blanqueo va a tener una consecuencia positiva en la economía real, pero eso se ve en etapas. El primero que se ve afectado muy positivamente es el sistema y la actividad financiera, bancaria y de banca de inversión. Vos ves que aumentan los depósitos en dólares, que aumentan los depósitos a plazo fijo, aumentan ferozmente la demanda de bonos argentinos de empresas y gobiernos, aumenta la demanda de acciones. Con lo cual, cuando vos ves lo que está pasando en el sector financiero, claramente ya empezó el boom. Y cuando le preguntas al sector del real estate, te dicen que empezó a haber movimiento, y eso quiere decir que de la parte financiera empezó a volcarse a lo segundo que se invierte en Argentina: el  ladrillo. Y después de eso, viene el resto de la economía. Arranca por lo financiero, pasa por el ladrillo y pasa después a la economía real.
Muchos de esos fondos que se blanquearon van a terminar en distintas industrias.

Hay algunos colegas que son muy críticos con pasar portafolio a inmuebles en Argentina porque dicen que están extremadamente caros y con una renta muy baja ¿coincidís en eso?
Históricamente los inmuebles en Argentina fueron caros comparado con el resto de Latinoamérica. Además de ser caros dan una renta muy mala comparado con lo financiero. Nosotros no podemos opinar si la renta es muy mala o muy buena, porque depende del apetito del inversor. Hay una gran cantidad de argentinos que se sienten cómodos comprando inmuebles que no rinden nada, eso es así.

¿No ves en el horizonte un ajuste en el precio de estos inmuebles?
Es muy difícil con la cantidad de dólares que se blanquearon que haya un ajuste a la baja. Y sobre todo con el apetito de inversión que tiene el argentino por este activo.

Contame un poco de Puente: ¿cuántos son en el equipo? ¿Cómo están distribuidos geográficamente?
Somos más o menos 400 personas, de las cuales debe haber 40 en Panamá, 40 en Paraguay, 70 en Uruguay  y el resto en Argentina.

¿Cuáles fueron los ingresos de la compañía el año pasado?
Te puedo decir el volumen operado. Hay US$ 1.000 millones de dólares en fondos, US$ 28.000 millones en la parte de trading, casi US$ 4.000 millones de dólares en wealth management y se emitieron un poco más de US$ 4.000 millones en 100 transacciones el año pasado. Ese es el volumen operado.

Hablando de salidas a Bolsa ¿están viendo que va a haber más actividad de empresas argentinas abriendo sus capitales?
Mucho y es una muy buena pregunta, porque Argentina hoy es mercado “fronterizo”, pero le van a cambiar la calificación a mercado “emergente”, y si eso sucede dispara automáticamente demanda por US$ 2.000 millones.

¿Cuándo sucedería eso?
De acá a los próximos 12 meses, incluso seguro que se da antes.

¿Esa es tu mirada y hay un cierto consenso?
Es consenso de mercado. Cuando cambias a “emergente”, vos tenés los fondos de inversión que invierten en países emergentes y ya tienen predefinido cuanta plata. Cuando haces el calculo da que son US$ 2.000 millones de demanda en acciones argentinas.

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