Argentores otorgó un reconocimiento a Cultura municipal por la labor conjunta

En el marco del festival 100 Horas de Teatro Independiente organizado por la Municipalidad de Córdoba, la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores) se hizo presente a través de su secretario general, Guillermo Hardwick. El referente participó del ciclo haciendo entrega de la distinción Argentores al secretario de Cultura municipal, Pancho Marchiaro, como reconocimiento a la labor en conjunto realizada en los últimos años por ambas instituciones culturales.

En la oportunidad, Hardwick destacó la importancia de un vínculo que ha permitido desarrollar diversos eventos relacionados a la actividad autoral —talleres de dramaturgia, conferencias sobre derecho de autor, concursos de guiones de radioteatro, clínicas de guión de cine y TV—, señalando: “Este es solo el comienzo de un camino que avanza hacia un horizonte cada vez más amplio de actividades relacionadas al mundo de la cultura”.

Por su parte, Marchiaro agradeció enfáticamente la distinción destacando el valioso aporte a la gestión cultural que lleva adelante el área de artes escénicas de la ciudad junto a la Delegación Cultural de Argentores Córdoba, a cargo de Gonzalo Marull; haciendo coincidir propuestas culturales con excelentes resultados.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.