Los bonos “verdes” le dejarán a Arcor al menos U$S 3,5 millones.
En el 2009, la compañía que preside Luis Pagani invirtió U$S 6 millones en proyectos ambientales; pero también habrá ingresos: la entrada de la empresa cordobesa al mercado de bonos de carbono le reportará unos U$S 3,5 millones en los próximos 10 años. Desde el punto de vista ambiental se remplaza combustible fósil, de gran impacto negativo en el Cambio Climático del planeta, por biomasa, que es un residuo de la elaboración del azúcar; y desde el punto de vista económico la empresa genera una nueva fuente de ingresos con la venta de los bonos de carbono certificados. (Todo sobre este “negocio redondo” en nota completa).
"Se estima que a partir del 2010 la misma suma (los U$S 300 mil) se obtendrá anualmente ya que el mercado ha evolucionado favorablemente en el último año", le dijo a InfoNegocios Marcelo Carranza, gerente de Medio Ambiente Higiene y Protección Industrial (MAHPI) Corporativo.
La certificación de las reducciones de emisiones de CO2 surge de la inversión para la instalación de una caldera de generación de vapor que utiliza como combustible biomasa (bagazo de caña de azúcar) en lugar de la utilización de combustible fósil (gas natural).
Aunque desde Arcor prefirieron no dar números de la inversión, fuentes del mercado estiman que la misma será rápidamente amortizada, más si se tiene en cuenta que la certificación de bonos puede extenderse a otros 10 años.
"Como se puede apreciar las ventajas son doblemente interesantes. Por un lado desde el punto de vista ambiental ya que estamos reemplazando combustible fósil, de gran impacto negativo en el Cambio Climático del planeta, por biomasa, que es un residuo de la elaboración del azúcar, y desde el punto de vista económico la empresa genera una nueva fuente de ingresos con la venta de los bonos de carbono certificados”, acotó Carranza.
El ejecutivo destacó que el ingenio “Arcor La Providencia” es el primer proyecto dentro del sector azucarero del país en certificar reducciones de CO2 en el mercado Voluntario (VCS) y el primero en la provincia de Tucumán.
“A futuro, uno de los grandes desafíos consistirá en continuar trabajando para desarrollar de manera progresiva un inventario de emisiones de gases de efecto de invernadero que retroalimente una estrategia de gestión en materia de cambio climático”, dicen desde Arcor.
Entre 1998 y 2009, el Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS) publicó 45 casos de “ecoeficiencia” y mejoras ambientales llevadas a cabo por las
plantas del Grupo Arcor. Estos son los seis casos destacados de 2009:
• Ahorro de energía eléctrica: CANDY I, Complejo Arcor Recreo – Catamarca.
• Aumento de recuperación de anhídrido carbónico: Fábrica de alcohol, Complejo Arcor San Pedro – Buenos Aires.
• Mejora de la eficiencia en el conformado de tapas: Fábrica de envases metálicos, Frutos de Cuyo – San Juan.
• Disminución del consumo de film stretch en envolvedoras: Fábrica de cartón corrugado, Cartocor Luján – Buenos Aires.
• Mejoras en la gestión de RILes (Residuo Industrial Líquido): Dos en Uno, Planta 2 “Las Encinas” – Santiago de Chile.
• Reducción de carga orgánica en el efluente líquido: Fábrica Molienda Húmeda de Maíz, Complejo Arcor – Arroyito, Córdoba.
Al parecer, la primera productora mundial de caramelos y la principal exportadora de golosinas de la Argentina, Brasil, Chile y Perú tiene en claro que su objetivo económico debe ir de la mano del medio ambiente. Un dato es contundente: en el último año invirtió US$ 6 millones en proyecto “ecoamigables”. (G.L.)