Lo que empezó en los ‘90 con José Srur y su esposa Belén como una inmobiliaria tradicional, hoy se transformó en un ecosistema inmobiliario integral. JB Srur no solo vende o administra: diseña, desarrolla, construye, comercializa y hasta acompaña al cliente en cada paso posterior.
Ese “todo en uno” se traduce en números concretos: hoy tienen cerca de 300 personas en el equipo, entre oficinas y constructores, más de 1.000 inmuebles bajo administración y una cartera activa de desarrollos que no para de crecer.
Todo bajo el paraguas y calidez de una empresa familiar que no ha perdido ese toque más humano: siempre en del detalle, acompañando al cliente en cada parte del proceso, la estrategia de publicidad más exitosa han tenido en sus casi 40 años y que, con su “perfil bajo”, han logrado convertirse en uno de los destacados jugadores del desarrollismo cordobés.
Nueva Córdoba: el corazón del negocio (y una apuesta fuerte a futuro)
El epicentro sigue siendo Nueva Córdoba, donde la firma está ejecutando actualmente cinco edificios en simultáneo, apuntando a cubrir todos los segmentos del mercado.
La estrategia es clara: diversificar producto sin salir de la zona. Así conviven propuestas como: Palaze, Hyri, Cañitas Park, Slg y un nuevo emprendimiento sobre Bv. Chacabuco.
Palaze, la nueva joyita que JB Srur prepara en Nueva Córdoba.
Pero el dato más relevante está en el “backstage”: además de estos 5 proyectos, JB Srur cuenta con 38.000 m² de tierra para construir en Nueva Córdoba, distribuidos en distintos lotes estratégicos.
Ese stock les permite planificar a largo plazo sin depender del mercado de tierras, algo cada vez más escaso en la zona, siendo una de las desarrollistas que más ha contribuido a la densificación de esa zona de la ciudad.
Cañitas Soho: la obra insignia que marca un antes y un después
Uno de los hitos inmediatos es Cañitas Soho, el primer gran emprendimiento íntegramente concebido como oficinas y locales comerciales que está construyendo la desarrollista en zona sur, lugar que la vio nacer y cuyo corte de cintas está previsto para finales de este año.
Desde JB Srur apunta a inaugurar para fines de este año lo que será una nueva etapa en zona sur, tanto para el sector, como para la desarrollista en si mismo.
La obra —que incluye una torre de oficinas de 11 pisos— ya está prácticamente terminada. Allí no solo funcionarán oficinas de terceros: será también la nueva sede de JB Srur, pensada como un punto de encuentro accesible desde distintos puntos de la ciudad, manteniendo la mítica casona de Chacabuco y Obispo Oro -su actual sede- como una sucursal más.
Un diferencial que el mercado empieza a mirar: cumplir plazos
En un contexto donde los tiempos de obra suelen correrse, JB Srur pone foco en un punto sensible: la entrega.
En casi cuatro décadas de trayectoria, remarcan que siempre cumplieron los plazos comprometidos, y el caso de Soho (con menos de 30 meses desde fundaciones hasta entrega) refuerza ese posicionamiento.
De los edificios a los barrios: el próximo salto
Si en los últimos años el foco estuvo en departamentos, el siguiente capítulo apunta a desarrollos de mayor escala.
En carpeta aparecen proyectos de loteo en:
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E-53 (zona norte)
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Malagueño, donde ya fueron pioneros en barrios privados
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Zona de Río Ceballos / Unquillo, donde adquirieron tierras con potencial de reconversión
Además, recientemente acaban de adquirir el predio donde alguna vez funcionó Estancias del Sur, con miras en dar vida a otro Cañitas en una zona donde cada vez pisan con más fuerza.
Cabe mencionar que varios de estos desarrollos se realizan en conjunto con socios estratégicos como el grupo Layus-Huespe, con quienes ya trabajaron en iniciativas previas como Saint Jordi.
Saint Jordi, una de las grandes exponentes de la alianza JB Srur - Layus Huespe, en la zona norte de la ciudad.
A diferencia de otros desarrollistas que expanden volumen a cualquier costo, en JB Srur aseguran que el crecimiento viene siendo deliberadamente selectivo.
Analizan mercado, ubicación y demanda antes de avanzar, y reconocen que parte del negocio está en saber decir que no a ciertas oportunidades.
El resultado: una empresa que pasó de ser una inmobiliaria familiar a convertirse en un jugador cada vez más completo dentro del desarrollismo cordobés, con presencia en múltiples segmentos y un pipeline que combina edificios, oficinas y loteos de gran escala.