94- Principio del Consumidor Responsable

Pareciera que la conducta socialmente responsable no es patrimonio de las empresas, los consumidores también se inclinan por ello.
Investigaciones recientes muestran que el 64% de las personas consideran que alguien que recicla regularmente, pero que nunca vota, es mejor ciudadano que quien vota regularmente, pero no hace esfuerzos por reducir sus residuos. Una similar proporción cree tener más influencia como consumidor que como votante.
Incluso el 40% considera que entre los factores más importantes para determinar si alguien es un “buen ciudadano” es ser un “consumidor responsable”.
El estudio revela un incipiente trabajo conjunto entre ciudadanos-consumidores y algunas empresas en acciones socialmente responsables.

(Los 100 Principios Indispensables del Management y la Innovación es un producto de InfoNegocios- Autor: Manuel San Pedro).

 

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.