Adiós mi Buenos Aires querido (allá vamos Angra, allá vamos).

Embarcar los 2.250 huéspedes que puede alojar el Costa Victoria es una tarea que demora varias horas, aún con una tripulación de 800 personas y todo el apoyo en tierra de la compañía. A las 13 de ayer empezaron a subir los primeros pasajeros desde la terminal Quinquela Martín que todavía no está ni cerca de lo que se merece la segunda ciudad de Sudamérica; el operativo se extendió hasta las 17 para poder -finalmente- zarpar una hora más tarde rumbo a Angra dos Reis donde llegaremos el 25 a la mañana, tras dos días de navegación por el Atlántico. Construído en 1996, el Costa Victoria tiene 220 metros de largo (eslora) y 32 de ancho, 14 decks o cubiertas y 76.000 toneladas de peso. Mientras el aceitado sistema de embarque se encarga de traer las valijas hasta la puerta del camarote, los pasajeros aprovechamos la pileta (foto), los restaurantes y bares abiertos mientras le echábamos -de tanto en tanto- un vistazo a la tórrida Buenos Aires. Los apuros y los nervios iniciales van cediendo lugar a un andar más calmo como preámbulo de estos 7 días a bordo de este hotel flotante que nos permitirá -además- conocer (o repasar) tres destinos turísticos de Brasil (Angra, el glorioso Río e Ilhabela), para hacer un toque en la siempre amigable Punta del Este hasta de volver a nuestro destino inicial. Internet mediante, seguiremos en contacto aún desde alta mar, un lugar inquietante para este cordobés mediterráneo. (Más fotos del primer día de IB en el Costa Victoria en nota completa).

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.