Detrás del proyecto está Tomás y Agustín, ambos ingenieros, y Gastón, abogado. Los tres son de Córdoba y llevan dos años desarrollando Júreon. ¿El objetivo? Combinar la experiencia técnica con el conocimiento de la práctica jurídica y el contacto directo con los estudios que utilizan la plataforma.
"Durante el boom de la IA vi algo contraintuitivo: el área que más pensaba la inteligencia artificial como algo fundamental era la legal. Uno supone que es la tecnología o la programación, pero en las encuestas los abogados eran los que veían que la IA iba a cambiar por completo su industria", cuenta Tomás a InfoNegocios.
Del boom de la IA al expediente
El puntapié lo dio junto a su hermano, abogado. Arrancaron a inicios de 2025, por lo que el proyecto ya lleva casi dos años de desarrollo.
El gran diferencial que plantea Júreon es lo que su fundador llama una IA transparente. "Que no tengas que confiar en la respuesta, sino que la puedas verificar en unos pocos segundos", resume.
En la práctica, cada afirmación de la plataforma viene acompañada de una cita: el abogado hace clic y se abre la ley, el fallo o el documento propio, con el fragmento resaltado de donde salió la información. Un punto clave en un rubro donde las "alucinaciones" de la IA (fallos o artículos inventados) pueden salir muy caras.
Para eso, la plataforma tiene incorporado el corpus legal argentino (normativa nacional, provincial y municipal) y más de 850.000 documentos de jurisprudencia. "No importa tanto qué tan inteligente es el modelo, sino darle la información justa en el momento justo. Eso hace que las respuestas sean mucho más concretas y reales", sostiene.
Además, se conecta con portales judiciales como el PJN, lo que permite sincronizar expedientes completos, con sus movimientos, y descargar documentos y adjuntos sin salir de la plataforma.
Júreon salió fuerte al mercado en junio y, según Tomás, en un solo mes creció más del 100%. Hoy tiene 800 estudios jurídicos registrados.
Desde el inicio trabaja con uno de los estudios más grandes de Córdoba, que integró la herramienta por completo a su operatoria. Para ese cliente desarrollaron funciones a medida, como la conexión con el Poder Judicial de Córdoba para liquidar sentencias. ¿El resultado? "Alguien que tenía que pasar dos días enteros haciendo una liquidación, lo hace en 30 minutos".
Nueve especialistas (y el tuyo propio)
Antes de lanzar cada consulta, el abogado configura tres cosas: quién responde, con qué fuentes y con cuánta profundidad. La plataforma ofrece nueve "especialistas" con criterio propio (laboral, penal, familia, tributario y liquidaciones, entre otros), aunque también se puede crear uno a medida, con las instrucciones y hasta el tono del estudio.
En cuanto a las fuentes, el usuario elige si la IA trabaja solo con legislación y jurisprudencia, o si también suma internet y los documentos de su propio Drive.
ChatGPT, Gemini y Claude en un mismo lugar
En lugar de obligar al abogado a elegir (y pagar) entre distintas suscripciones, Júreon integra los principales modelos del mercado, siempre en sus últimas versiones. "Muchos dicen 'a mí me gusta cómo redacta ChatGPT', 'a mí la precisión de Gemini', 'a mí cómo razona Claude'. Nosotros los usamos como modelos de base y arriba trabajamos para customizarlos al derecho argentino".
El esquema comercial incluye una prueba gratuita de 15 días, sin tarjeta de crédito (aunque con límites de uso), y tres planes según el nivel de uso. El Esencial (US$ 39 mensuales) apunta a las consultas del día a día e incluye redacción con plantillas y exportación a Word.
El Profesional (US$ 99) triplica el uso, permite crear especialistas propios y suma la conexión con portales judiciales. El Intensivo (US$ 249) multiplica por diez el uso del básico y agrega análisis tabular sobre cientos de documentos a la vez. Para estudios, arman planes a medida.
"Muchos empiezan con el más económico, pero cuando ven cuánto les facilita el trabajo pasan directo al Profesional", que hoy es el más elegido.
Lo que viene
"La idea no es reemplazar al abogado, sino hacer a través de Júreon todas esas tareas monótonas, para darle tiempo a enfocarse en lo que realmente agrega valor", plantea.
La hoja de ruta es clara: primero, consolidarse como plataforma líder en Argentina; después, dar el salto al mercado hispanohablante y latinoamericano. "Y quién sabe, tal vez Europa o España".