De un grupo de WhatsApp a un libro de colección: la startup latina que levantó US$ 800.000 para monetizar la "memoria colectiva"

Hoy en día, las mejores anécdotas de una familia o los momentos clave de una empresa tienen un mismo destino: quedan enterrados en el cementerio de chats, audios de tres minutos y fotos perdidas de WhatsApp. Nadie vuelve a buscar lo que se dijo hace dos años.

Ese es el problema exacto que vio MILA Stories, una startup latinoamericana que decidió subirse a una ola emergente en el mundo tech: la "memory tech" (tecnología aplicada a preservar el legado y los recuerdos humanos mediante inteligencia artificial).

¿Cómo funciona en la práctica? La plataforma no te pide que te sientes a ordenar fotos ni a escribir un resumen. MILA funciona como una entrevistadora activa dentro de WhatsApp. Contacta de forma simultánea a decenas de personas (familiares, amigos o empleados de una empresa) y les hace preguntas personalizadas. La gente responde a su ritmo con audios, textos y fotos. En segundo plano, la IA toma ese rompecabezas de respuestas individuales, cruza los datos y genera una narrativa colectiva y estructurada.

“Estamos construyendo una máquina para capturar memoria colectiva”, explica su fundador argentino, Ezequiel Fonseca Zas. “Lo más valioso no son solamente las fotos o los archivos, sino las historias, las voces y los recuerdos compartidos entre muchas personas”.

El salto del B2C al negocio corporativo

Aunque el modelo nació pensado para el cliente final (transformando charlas familiares en libros impresos), el mundo corporativo no tardó en tocar la puerta. Las marcas y empresas empezaron a usar la tecnología de MILA para resolver algo que muchas veces cuesta fortunas: documentar historias fundacionales, celebrar aniversarios o armar proyectos de cultura interna recopilando las vivencias reales de sus equipos.

Hasta la fecha, la plataforma ya procesó más de 60.000 conversaciones. Ese volumen de tracción fue el argumento principal para cerrar una ronda de inversión pre-seed de USD 800.000, clave para financiar la expansión de su equipo (hoy repartido entre Argentina, España, Colombia, México y Miami) y dar el salto hacia nuevos formatos como el video.

En un mercado saturado de herramientas de IA diseñadas para fabricar contenido automático a gran escala, la apuesta de MILA va por el camino inverso.

“Hoy existen herramientas para crear imágenes, textos o videos en segundos. Nosotros estamos enfocados en algo distinto: capturar recuerdos y convertir conversaciones humanas en historias con valor emocional”, concluyen desde la compañía.

La prensa plantó bandera: el 51% de lo que responde la IA sale de los medios (y casi nada de la pauta)

(Por Ignacio Najle) Los motores de inteligencia artificial no inventan sus respuestas en el aire, sino que se alimentan del contenido que circula en la web. Un reciente informe presentado por Fardo (plataforma de medición de visibilidad de marca en motores de IA) y la agencia On The Rocks revela que la cobertura periodística tradicional se convirtió en el insumo principal para que modelos como ChatGPT, Gemini o Claude recomienden marcas, productos o profesionales.