Donwsizing en su máxima expresión. Nuevo motor Hyundai

Desde 1998 Kia pertenece al gigante asiático Hyundai, pasando a formar el Hyundai Kia Automotive Group, 5º productor mundial de automóviles.
El Hyundai i10, en esta nueva nomenclatura de la marca con la “i” seguida de la serie, reemplaza desde 1997 al Atos (foto 5), un conocido en nuestras tierras. El nuevo i10 no ha llegado a Argentina y –consultamos a Hyundai- no está claro si será comercializado aquí.
En otros mercados cuenta con dos motores nafteros (1.1 de 67 CV y 1.2 de 75 CV) y el diesel 1.2 de 75 CV. Su longitud es de 3.56 m, apenas más largo que el Fiat 500.
El año próximo será presentado un nuevo motor para el i10: 800 cm3 y 90 CV. Increíble, ¿no?. Cuando analizamos los motores existentes en Estados Unidos (alta cilindrada y baja potencia) entendemos el porqué de las diferencias en las performances de las marcas a ambos lados del atlántico.
Su emisión de CO2 será menor a 100 g/km. Recordemos que el límite que se impone como razonable para estos segmentos es de 120 g/km.
Se estima su costo será de 9,700 €. Teniendo en cuenta su equipamiento y tecnología, pero sobre todo el poder adquisitivo de la población europea en general (más allá de la actual crisis) y la facilidad del crédito, nos damos cuenta que estamos muy lejos, y con productos –en algunos casos- Mercosur, para “mercados emergentes” (¿o sumergidos?).

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.