El Sheraton cierra el año con un 40% más en facturación.

Daniel Juan (foto) está más que contento; es que desde que la cadena puso un pie en Córdoba -allá por 1997- y tras cerrar un 2009 con algunos cimbronazos -entre gripe A y crisis financiera- el Sheraton Hotel cierra el año con un crecimiento del 29.2% más en cantidad de habitaciones y un 40.6% más en facturación, respecto al año pasado.
“Estamos cerrando un muy buen año, al punto tal que el 2010 pasa a ser el año de mayor actividad del hotel, en los trece años de existencia”, cuenta Juan.
Y a los números se remite: en 2010 el hotel realizó más de 1.700 servicios de eventos, tuvo más de 256.000 cubiertos y recibió a más de 58.600 huéspedes.
¿Las perspectivas de cara al 2011? “Son excelentes, tenemos reservas para ferias, congresos y convenciones, lo que nos dará la base de ocupación para el año”, finaliza el gerente general del hotel.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.