Empezó la demolición de la ex papelera de Barrio General Paz.

“Los periodistas tenemos la suerte de que -gracias a lectores atentos- se nos multiplican los ojos y los oídos”, me decía un amigo el otro día. Y uno de estos lectores nos alertaba sobre la demolición en la vieja papelera de Barrio General Paz (León Morra al 50). Nosotros, ni lentos ni perezosos nos metimos en el tema. ¿Qué averiguamos? Desde la Muni nos confirmaron que efectivamente hace un mes ingresaron los planos del lugar y -aunque sin darnos mayores precisiones- hablan de una obra de 70.000 m2 cubiertos en el que se levantaría un edificio con departamentos, oficinas y locales comerciales. También nos contaron que la constructora deberá preservar partes del edificio original, como la chimenea, parte de los galpones y la fachada de una de las esquinas.
Sin fecha precisa de inicio de obra (se estima una demora -entre presentación de proyectos y aprobación de planos entre otras cosas- de hasta quizás un año), fuentes del sector confían en que el emprendimiento revalorizará la zona y que sin duda tendrá el sello de Roberto Suez, uno de los socios de la manzana. 

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

¿Y si el maíz prende en la Patagonia? Ensayan con rindes de hasta 10.000 kg/ha y abren el debate sobre su viabilidad productiva (clave: agua e infraestructura)

(Por Juliana Pino) La posibilidad de producir maíz en la Patagonia, una región históricamente fuera del mapa agrícola para este cultivo, empieza a dejar de ser una rareza técnica para convertirse en una pregunta concreta de negocio. Los primeros ensayos muestran que, con genética adecuada, el cultivo puede adaptarse. Pero… ¿alcanza con que “ande”?