GNZ González, la marca de sastrería con 106 años de historia, prepara una nueva apertura en Córdoba, donde hoy tiene un solo local, en Córdoba Shopping, que según su director ejecutivo, Nicolás Pernas, funciona muy bien. Por ahora la empresa no brinda más detalles, pero confirma que busca sumar nuevos negocios en la ciudad.
Nicolás Pernas dirige la compañía junto a su padre, Alejandro Pernas. Desde 2015, la marca se reposicionó como GNZ, con una línea más joven para captar al público de 35 a 50 años. Hoy visten desde los 35 hasta los 60, con propuestas que van del traje de trabajo al conjunto deportivo para el gimnasio, aunque la sastrería sigue siendo la columna vertebral.
Lo hace en un contexto de ajuste: la empresa trabaja al 50% de su capacidad productiva y redujo 30% su personal, en un mercado que no creció pero se reparte entre más competidores por el avance de los productos importados. La producción diaria pasó de 210 a 120 sacos, y hoy se fabrican 70 pantalones y 70 camisas por día. Pernas aclara que el recorte de personal ya no puede profundizarse sin perder la calidad que exige la marca.
260 procesos para hacer un traje
La apertura comercial obligó a la empresa a importar parte de su producción. Sigue fabricando en el país, aunque en menor proporción; su línea italiana siempre se hizo en Italia y ahora sumó proveedores chinos, a los que les entrega telas propias, su moldería y su forma de confeccionar.

Pernas viajó a la fábrica para transmitir el know-how de la sastrería: un traje lleva 260 procesos y se plancha 70 veces, porque cada costura se plancha antes de coserse, lo que le da un calce anatómico. La idea es que el cliente no perciba la diferencia entre una prenda hecha en China o en la Argentina.
La materia prima es el otro pilar: trabaja con tejidos de firmas italianas de primer nivel, con lanas de 14 micrones hasta cashmere 100%, algo que según Pernas es difícil de conseguir en el país y constituye su ventaja competitiva. Asegura, además, que los precios son competitivos: un cashmere en sus tiendas cuesta incluso menos que en el exterior.
Selectos antes que masivos
GNZ tiene 12 locales propios y no franquicia, aunque escucha propuestas. A nivel nacional no prevén muchas aperturas: la idea es cuidar al cliente y la calidad, y apuntar a un público selecto que los vaya a buscar. "No podemos estar en todos lados porque perdemos nuestra esencia", explica Pernas.
La temporada se llama "Tailored", un nombre que refuerza la idea de la sastrería como columna vertebral de la marca. Bajo el concepto "Tailor it for time", GNZ plantea que llegó el momento de hacer a medida las prendas que cada cliente necesita: un traje a medida está listo en 3 semanas. La nueva colección apuesta al lino, con colores terrosos como rosa y ladrillo y, en la línea femenina, verde pistacho, siguiendo la tendencia internacional.
La colección se presentó en un encuentro con Sierra, la firma brasileña de mobiliario en madera, en su tienda de Córdoba. Allí GNZ González mostró su etapa de renovación, con la línea femenina —incorporada hace dos temporadas— consolidada junto a la sastrería masculina, y ambas marcas coincidieron en valores como la nobleza de los materiales y el trabajo artesanal.
Kitty Guzman, directora de Sierra junto a Nicolás Pernas, de GNZ González.