Los secretos del diván

¿Cuántas personas habrán intentado resolver sus problemas en el famoso diván de Sigmund Freud? En los "Muebles que Hicieron Historia" te traemos los orígenes de esta "cama de día" que con el tiempo se replicó en todos los consultorios de psicoanalistas del mundo.

El diván original de Freud en el Museo de Londres
Algunos divanes mantienen la forma y telas tradicionales
Otros experimentan nuevas formas y materiales
Líneas minimalistas y confort, las premisas de los nuevos divanes
El diván de Sigmund Freud es una pieza de estilo victoriano que, según historiadores, se presume fue entregado como una suerte de regalo de parte de una paciente agradecida: Madame Benvenisti.

El neurólogo austríaco lo habría recibido en 1890 y desde entonces lo utilizó como parte del tratamiento psicológico que les daba a quienes se atendían con él.

Se trata de una "cama de día", robusta y sólida, cubierta con una tela iraní y decorada con almohadones, con aires victorianos que, según Iván Ward, curador del Museo de Freud en Londres, es una pieza de mobiliario que "fácilmente se asocia con mujeres como Florence Nightingale o Elizabeth Barrett Browning".

De acuerdo al especialista, la popularidad del diván se extendió cuando Freud visitó Estados Unidos en 1909 y allí impuso el uso de esta suerte de cama en los consultorios de psicoanalistas.

Las películas de comienzos de los '30 de Hollywood dan cuenta de este fenómeno en varias de sus escenas donde se muestra al diván como principal -y esencial- pieza en las salas de los psicólogos.

Hoy los divanes se alejaron de este estereotipo para insertarse como un mueble más que conforma el interior de viviendas y espacios de trabajo.

Los nuevos materiales y formas permitieron que este sillón evolucionara con el tiempo pero algunos mantienen las líneas clásicas del original. Mirá todos los modelos en la galería de fotos.
 

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