¡Mirá el crucerazo que llega a Buenos Aires!: MSC Seaview, el "condominio flotante", ya tiene fechas confirmadas (y precios)

(Por Julieta Romanazzi) Ya se lo vio alguna vez amarrado en la Terminal Quinquela Martín, pero esta temporada la noticia es otra: el MSC Seaview hará base de operaciones en Buenos Aires. Por primera vez, los argentinos podrán embarcar y desembarcar aquí en el barco más disruptivo de la flota. Precios y salidas, en esta nota.

La novedad para el próximo verano es que el MSC Seaview se convierte en "Home Port" en Buenos Aires a partir del 10 de diciembre. ¿Qué significa esto? Que el barco inicia y termina sus recorridos en la capital, permitiendo que el mercado local acceda a este gigante de diseño italiano sin tener que volar a Brasil o Miami para abordarlo.

El Seaview no es un crucero convencional: cuenta con 18 cubiertas en total (pisos), de las cuales la mayoría son accesibles para los pasajeros. Su arquitectura se inspiró en los condominios de lujo de South Beach: tiene menos paredes y mucho más vidrio. Su gran fuerte es el Waterfront Boardwalk, una pasarela que rodea el barco a la altura del mar, llena de bares y terrazas. Es, literalmente, un balcón gigante al océano.

El itinerario está pensado para el "ABC1" que busca sol y relax sin complicaciones logísticas:

  • Destinos: tendrá salidas todos los jueves de diciembre 2026, y enero y febrero 2027, desde Buenos Aires, visitando Punta del Este, Camboriú y Santos (San Pablo).

  • La experiencia: 3 días de puerto para bajar y recorrer, y 3 días de navegación para exprimir las instalaciones (incluyendo los famosos toboganes que sobresalen del casco y el atrio con escaleras de cristales Swarovski).

  • El número: los tickets arrancan en US$ 1.042. Un precio que, para el nivel de infraestructura y el servicio all-inclusive de comidas y shows, lo posiciona como un competidor directo de los All Inclusive del Caribe o Brasil (pero con la ventaja de salir caminando desde Retiro).

Aunque el barco ya visitó nuestras costas en 2022, siempre lo hizo como escala técnica para turistas extranjeros. Esta temporada el negocio cambia: el barco "duerme" en Buenos Aires. Esto no solo es un mensaje fuerte para el turismo emisivo, sino un movimiento logístico que mueve la aguja del puerto local, que recibirá a sus más de 5.000 pasajeros cada semana.