Pick up Logan

Dacia, empresa rumana del grupo Renault inició sus actividades en 1968, produciendo bajo licencia el Renault 8 como Dacia 1100.

Su caballito de batalla durante la mayor parte de su vida comercial fue el 1300, que no es otro que nuestro histórico Renault 12, mantenido casi inalterable en el tiempo.

Desde 1999 Renault es su principal accionista, dando una vuelta de página en lo que a modelos se refiere, sobre todo a partir del lanzamiento del Logan –que se comercializa en Argentina- y el Sandero.

Renault busca reconvertir a Dacia, cambiando la imagen de fabricante de vehículos antiguos y de baja calidad –lo mismo que VW con Skoda- que siempre tuvo la empresa rumana. Si bien Logan y Sandero no son grandes exponentes de nuevas tecnologías, están cambiando la percepción de calidad de la marca y obteniendo gran éxito, sobre todo con las variantes Pick up, MCV (Foto 4) y Van (Foto 5).

Tanto la Pick up como la Van cuentan con una garantía de 3 años o 100,000 km en Europa, lo que habla de la confianza de Renault en sus productos.

Si bien no hay información oficial, la introducción de la pick en nuestro país es probable, para competir con la Fiat Strada y la VW Saveiro.

Es cierto, todavía le falta recorrer un largo camino a Dacia para ser competitiva –en calidad- a nivel mundial, pero está transitando firmemente el camino correcto.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.