Que por teléfono, que personalmente, que vía Internet… ¡Ay!

Ana Laura Barrionuevo: "Hace un mes pedí en Movistar la baja de una de mis líneas telefónicamente y me dijeron que fuera en persona a la sucursal. Fui y me dijeron que lo hiciera vía web o telefónicamente; les dije que ya lo había hecho y lo mismo me pidieron que hiciera de esa forma el pedido. Llego a casa, voy a Internet y hago el pedido el 06/7, luego el 10/7, luego el 15/7 y también 2 veces telefónicamente. ¿Qué pudo haber pasado? ¡Llegó una factura por la línea que nunca usé! Voy personalmente al local de Movistar y me dicen que no hay más números para atender. El guardia no me permitió ingresar, le pedí por el encargado del local, me dijo que ya lo llamaba y me tuvo más de una hora parada en la puerta, para finalmente decirme que el encargado no estaba. ¿No son demasiadas faltas de respeto?”.

InfoReclamos notifica a Movistar y 72 horas más tarde...
Se comunicaron y me ofrecieron mantener la línea (y que me condonaban 2 meses de gastos); debido a que la línea no podía darse de baja ya que presentaba un cambio de equipo hace menos de un año… Si bien la respuesta es correcta lo que no fue correcto es que un usuario haya tenido que pasar más de un mes llamándolos y escribiéndoles para que ellos se terminen expidiendo de ésta manera.

Leé todos los reclamos y sumá el tuyo aquí.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.