Radio de la Mujer se metió en el top ten de las FM.

Si los ves a Pablo Castiglione en estos días, notarás su ancha sonrisa de oreja a oreja. Es que los números de la última medición de Ibope le dieron “bárbaro” a la FM 103.3, Radio de la Mujer: no sólo se metió en el top ten de las emisoras más escuchadas, sino que desplazó a un “tanque” como FM Shopping Classics y quedó en “empate técnico” con Suquía, una radio bien masiva. Pero eso no es todo: tomando sólo la audiencia femenina mayor de 25 años -la que más poder y decisión de compra concentra- Radio de la Mujer trepa al cuarto lugar y los fines de semana queda segunda, detrás de Cadena 3. “Ahora sí, con estos datos objetivos nuestra fuerza de venta va a salir a tentar a los anunciantes con el mejor negocio publicitario posible”, explica.

 

El Top Ten de FM en Córdoba
Pos. Emisora Rating %
1 LV3 o Cadena 3 por FM 106.9 2,94
2 FM Cordoba 100.5 2,74
3 Radio Popular 92.3 2,55
4 La 100 FM 102.9 1,03
5 Pobre Johnny 88.9 0,94
6 La 94.7 0,82
7 Suquia 96.5 0,64
8 Radio de la Mujer / Vale 103.3 0,63
9 FM Shopping Classics 96.5 0,51
10 Radio Mitre 810 por FM 97.9 0,4

Fuente: Ibope – Lunes a domingo – ambos sexos – todos los NSE

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.