Re/Max espera un repunte de hasta el 30% en las operaciones inmobiliarias en 2016

Son la oveja negra de las inmobiliarias: algunos dicen que operan fuera del marco normativo y otros que tratan de hacer del proceso de compra-venta y alquiler de inmuebles un proceso “Big Mac”.  Como sea, la visión del cordobés Sebastián Sosa, presidente de Re/Max para AR y UY es para tener en cuenta. Por qué ven posible un repunte del 30%.

En 2015, un año nada fácil, Re/Max duplicó su facturación en Argentina y Uruguay, llegando a operar 15 oficinas (13 y 2, respectivamente) e intervinieron en la mudanza (alquiler, compra o venta) de 25.000 familias en estos mercados.
 
“Existe un gran optimismo en cuanto a lo que puede traer el año entrante para el sector inmobiliario. Tanto inversores y desarrolladores como consumidores, todos están con expectativas de recuperación”, explica Sosa en su balance 2015.
 
“Creemos que hay mucha demanda contenida de estos últimos 3-4 años y con la actual oferta se podría esperar un 2016 que muestre un crecimiento de hasta un 30%, si es que las medidas del gobierno entrante acompañan. Ya los movimientos del mercado entre noviembre y diciembre dejan entrever una recuperación para el año entrante”, sintetiza.
 
Como muchos en el sector, Sosa cree que el mayor desafío es hacer crecer los préstamos hipotecarios que hoy sólo participan en 7% de las operaciones de compra-venta.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.