Renault Sandero Stepway

Es una herramienta muy utilizada por las automotrices: lanzar versiones especiales, que mas allá del volumen de ventas, aportan imagen de marca y buscan identificar a los consumidores con el modelo.

Si bien el diseño del Sandero –realizado sobre la plataforma del Logan- resulta un tanto controvertido, es agradable y moderno, y esta nueva versión busca potenciar su inserción en el segmento.

A pesar de incorporar cambios menores logra diferenciarse estéticamente de la versión “normal”. Nuevos paragolpes y parrilla, barras en el techo, insertos color aluminio, llantas de 16 “ y sobre todo, un mayor despeje al piso atraen la mirada de peatones y conductores, adivinando que se trata de algo distinto.

El nuevo Sandero Stepway cuenta con dos motores: el 1.6 16 V y 105 CV con el que puede acelerar de 0 a 100 km/h en 11.5 seg y el 1.5 dCI (excelente motor) de 65 CV, con un consumo promedio de 20 km/l, lo que sumado a un tanque de 50 litros le otorga una autonomía máxima de 1000 km.

Su equipamiento es completo, incorporando ABS, tapizado de cuero y doble airbag en las versiones mas equipadas.

Su interior resulta cómodo y el bául, siendo un bicuerpo, tiene una capacidad adecuada. En Renault aseguran que es un vehículo muy robusto, siguiendo la tradición de la marca.

Los precios arrancan de los $ 57,600 para el 1.6 Confort y llegan a los $ 71,600 para el 1.5 dCI Luxe.

Interesante opción que se suma al mercado.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.