San Honorato sumó una “delicatessen” a sus mesas (y no se come…).

Uno de los leitmotiv de San Honorato es la innovación y la constante búsqueda de nuevos detalles para sus clientes. Y pensando en eso contrataron una empresa para que los provea de unas mini toallitas muy simpáticas -que al hidratarlas se agrandan- y con las que los comensales pueden limpiarse las manos. “En realidad estas mini toallitas se usan cuando se comen mariscos o cosas con las manos y es más el impacto que causa que la utilidad. Nosotros le ponemos, al agua con la que se hidratan, alcohol para que sea más higiénico”, explica Esteban Picolotti, socio gerente de San Honorato.
La empresa proveedora del producto es una importadora ubicada en Rosario que trae las toallitas de Alemania. Y si bien el producto existe en varios lugares, hasta el momento en Córdoba, sólo lo hemos visto en San Honorato.

Lo que Harvard, Cambridge y el MIT confirman: neurociencia del liderazgo lector (en la era digital, leer es lo más inteligente)

(Por Maurizio y Rotmistrovsky) " Según Cal Newport en "Deep Work" — citado por el 79% de los graduados de Oxford en negocios — la lectura sostenida incrementa la mielinización neuronal: el proceso por el cual el cerebro refuerza las conexiones entre neuronas frecuentemente activadas, aumentando la velocidad y eficiencia del procesamiento cognitivo.