Una fiesta debajo de la mesa

Los muebles se volvieron polifuncionales y las mesas son las piezas que marcan el ejemplo en esta tendencia. Uno no sólo come sobre ellas sino que también puede trabajar, jugar e incluso cortar el pasto y hasta columpiarse. Mirá de qué se trata, en nota completa.

Mesa portavinos (By Campagnola)
Jugar y comer nunca estuvo más permitido. (By Duffy London)
No te olvides de cortarle el pasto a este modelo. (By Emily Wettstein)
Mesa chorreada, utiliza dos tipos de madera para generar el efecto visual. (By Matthew Robinson)
Mesa fantasma, se irve del efecto del mantel para generar el efecto. (By Essey)

Una de las joyitas que encontramos en Fimar en esta edición fue la mesa portabotellas de Campagnola Muebles. Se trata de una pieza con orificios en el centro con la abertura justa para apoyar botellas de vino.

“Es la única mesa sobre la que todos van a querer sentarse debajo. No hay necesidad de pararse para ir a buscar más vino porque tenés las botellas justo al frente”, nos dijo uno de los representantes de la compañía durante la Feria.

Lo cierto es que por priorizar lo funcional, el mueble no pierde el sentido estético. Y a nivel mundial la tendencia se llevó al extremo llegando a poner a disposición en el mercado mesas con hamacas para mecerse mientras uno se sienta, con pasto para cortarlo y demás modelos con distintos efectos visuales. Conocelos a todos en la galería de fotos.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.