Viví donde quieras vivir

(Por Ivanna Torres Riesco  - @ivannatr) ¿Cómo sería tu vida en una playa, en una ciudad cosmopolita o incluso en una de las siete maravillas del mundo? Los empapelados avanzaron en materia de calidad y definición para instalarse en las paredes del hogar. De qué se trata el nuevo proyecto de Macroprint, en nota completa.

Para los livings recomiendan imágenes figurativas.
El cuarto de los chicos personificado de pies a cabeza.
Instalá ventanas donde quieras.
Incluso, creá perspectiva en cualquier ambiente.
Macromurales es la nueva unidad de negocios de Macroprint, partner de HP para Latam y en un acuerdo con Fotolia sale al mercado para comercializar las “gigantes impresiones” pensadas para consumidores finales.
 
“Empapelar” las paredes con fotos es una tendencia que comienza a implementarse más en espacios privados y en ambientes concurridos como livings, cocinas y baños.

Lo cierto es que las gigantografías vienen en una pieza y listas para instalar (con prolijidad, claro) para “lookear el interior”. Motivos hay de sobra: naturaleza, ciudades, paisajes y hasta ciencia ficción, lo que el cliente desee.

¿Qué es recomendable para cada ambiente? Depende de la finalidad y función del mismo. Por ejemplo, en baños para acompañar la armonía y privacidad que uno busca allí, los expertos decoradores recomiendan imágenes de naturaleza o abstractas con colores fríos.

En lo que respecta al living, las imágenes más figurativas son una alternativa para aprovechar al máximo la gigantografía. Por caso, se decora con fotos de ciudades o paisajes conocidos e incluso con personajes famosos. Eso sí, la decoración del ambiente, al tener que competir con imagen, debe mantenerse recatada y no pelear por la atención que claramente se la lleva la pared.

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.