Y pensar que todo empezó con un plan de fidelización al cliente…

María Alejandra Nazar: “El 30 de noviembre se comunicó Nadia Guelman de Personal para ofrecerme un programa de fidelización de clientes que incluía dos líneas sin costo y bonificación de larga distancia nacional, a lo cual accedí. Como nada se modificó y mis boletas se incrementaron me comuniqué y me atendió Andrea Zaninni, (quien también se comprometió a darme una respuesta, que nunca llegó, mientras las boletas siguieron creciendo). Desesperada y desgastada por una situación que no generé, insistí, me atendió Pablo Armas quien también se comprometió a solucionar todo y concederme los créditos por los excesos… lo que nunca pasó. Seguí insistiendo y seguí hasta que llegué a Fernando Rey quien me dijo que `estaba todo listo y las notas de crédito y que en 24 horas se comunicaba conmigo´. Y pensar que todo empezó con un plan de `fidelización de clientes´”.

InfoReclamos notifica a Personal y 72 horas más tarde…
Nadie se ha comunicado conmigo, por lo que deduzco que el nefasto servicio brindado por los empleados de Personal a sus clientes ha sido aprendido de los directivos de la misma, quienes evaden los problemas que ellos mismos generaron y se comportan de la misma manera...

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Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.