El jueves de la semana pasada, decenas de finlandeses hicieron cola desde la madrugada frente a la sede de la agencia impositiva en Helsinki a la espera de que abriera sus puertas. En ese país nórdico el 76% de los ciudadanos manifiesta que paga sus impuestos con felicidad, pues eso permite mantener el estado de bienestar. Sin embargo, el motivo de tanta ansiedad era otro. Es que cada 1° de noviembre se publica un listado con los ingresos imponibles de cada uno de los ciudadanos finlandeses.
Bautizado como el Día Nacional de los Celos por The New York Times, la publicación se convirtió en un acontecimiento importante, en especial para los periodistas que bucean la información en busca de datos que les permitan saber si la desigualdad en la distribución del ingreso creció, se mantuvo o disminuyó.
Según los datos publicados este año, los salarios más altos estuvieron en el sector de tecnología. Cinco de los 10 primeros puestos fueron ocupados por empleados de la empresa de juegos para teléfonos celulares Supercell. Y el CEO de la compañía, Ilkka Paananen, fue el finlandés con mejor paga: su salario anual fue de 65,2 millones de euros. El segundo lugar, en tanto, fue ocupado por otro empleado de la misma compañía.
El podio de los mejor pagos lo completa Alexander Hanhikoski, fundador y CEO de Bittisiirto, una startup de envío rápido de dinero, según informó la cadena pública de radiodifusión YLE.
Aunque Finlandia es uno de los países con más bajos niveles de desigualdad dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aún queda mucho por hacer en materia de brecha de género. Solo 12 entre las 100 personas de mayores ingresos en 2018 son mujeres. La primera en la lista, Ulla Riitta Sjöström, ocupa el puesto 28, con un ingreso de 9 millones de euros. Y este dato es solo una muestra de un problema mayor: en promedio, las mujeres finlandesas ganan un 16,5% menos que loshombres.
Gran parte de la cobertura de los medios finlandeses estuvo dedicada a celebridades menores. Entre ellas sobresale Anssi Viskari, estrella del porno local y mejor conocido por su seudónimo Mr. Lothar, que reportó ingresos por 23.826 euros y apenas 7177 euros de ganancias. La sospecha generalizada es que Viskari, como otros personajes públicos del país, evade gran parte de lo que debería pagar de impuestos.
El impuesto a los ingresos personales del país nórdico se encuentra entre los más altos del mundo. En 2016 este tributo representó el 13% el PBI contra un 3,2% en la Argentina.
Según indicó el sitio de noticias Huffington Post, Finlandia no es un caso aislado en cuanto a la publicidad de la información fiscal. Por caso, en la vecina Suecia solo hace falta levantar el teléfono para preguntar sobre la situación financiera de cualquiera. Sin embargo, las autoridades le informarán a esa persona que alguien pidió esos datos.
Para los partidarios de la transparencia, poder saber cuánto ganan todos en el país sirve a un propósito mayor. En su opinión el caso finlandés permite un debate abierto y claro sobre los ingresos y ayuda a detectar discriminación en el salario, ya sea por género u otro motivo. Además, deja en evidencia a las personas que no están contribuyendo tanto como deberían.
Sin embargo, la falta de datos que determinen el impacto de estas políticas de transparencia en la igualdad del ingreso, deja la puerta abierta a las quejas de sus detractores, que ven en este listado una violación a la privacidad.