Laboratorios Richmond suma un nuevo negocio a su operación en Argentina. El laboratorio anunció la llegada de OraQuick, el primer autotest de VIH que utiliza una muestra de saliva y permite realizar la prueba en el hogar. La novedad se conoce el mismo día en que Marcelo Figueiras, presidente de la compañía, planteó su objetivo de convertirla en el próximo unicornio argentino y llevarla a cotizar en Estados Unidos.
La presentación del producto contó con la participación de Fundación Huésped, a través de la Dra. Florencia Cahn, médica infectóloga de la organización. Además, la fundación participó en el estudio clínico local que permitió avanzar con la aprobación de ANMAT.
La incorporación de OraQuick representa un cambio comercial para Richmond: inaugura una unidad de negocio dedicada al autodiagnóstico, complementaria de su actividad farmacéutica tradicional. El dispositivo fue desarrollado por la estadounidense OraSure Technologies y llegará al mercado local bajo la distribución exclusiva del laboratorio argentino, en el marco de un acuerdo entre ambas empresas.
La prueba cuenta con la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y estará disponible en las principales cadenas de farmacias y a través de la plataforma de comercio electrónico MiTest. Su precio sugerido de venta es de $ 27.500.
OraQuick: cómo funciona el nuevo negocio de Richmond
El autotest permite detectar anticuerpos contra los virus VIH-1 y VIH-2 mediante una muestra de fluido oral. Para utilizarlo, la persona debe pasar un hisopo por las encías, colocarlo en un recipiente con una solución reveladora incluida en el envase y esperar para leer el resultado.
Según lo comunicado por Richmond, el resultado se obtiene entre los 20 y los 40 minutos posteriores. La prueba no requiere agujas ni turno médico para su realización.
Se trata de un ensayo orientativo de tamizaje, no de un diagnóstico definitivo. Un resultado reactivo debe confirmarse mediante estudios de laboratorio en un centro de salud. Además, un resultado no reactivo solo es concluyente si transcurrieron al menos tres meses desde la última posible exposición al virus, debido al período ventana, durante el cual la infección puede no ser detectada.
OraQuick fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) en 2012 y se comercializa en más de 50 países. La nueva unidad de autodiagnóstico complementa la actividad farmacéutica tradicional de la compañía, que desarrolla y produce medicamentos para el tratamiento y la prevención del VIH, además de contar con productos para oncología y enfermedades cardiovasculares, entre otras áreas terapéuticas.
El mercado detrás del lanzamiento
La llegada del autotest se produce en un contexto en el que el diagnóstico temprano continúa siendo uno de los principales desafíos en Argentina. Según el Ministerio de Salud de la Nación, se estima que 140.000 personas viven con VIH en el país y que el 13% desconoce su diagnóstico. Esto significa que el 87% conoce su condición.
Se registran alrededor de 6.900 nuevos diagnósticos por año y el 49% se detecta de manera tardía, cuando la persona ya presenta compromiso inmunológico.
“Trabajamos hace décadas para vencer al VIH y acercar soluciones a más personas. Sumar un producto de diagnóstico es fundamental para vencer el estigma y ayudar a que las personas lleguen antes al tratamiento”, explicó Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond.
La ambición de Richmond: multiplicar su facturación y salir a Wall Street
El lanzamiento de OraQuick coincide con los planes de crecimiento que Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, detalló recientemente. El ejecutivo proyecta multiplicar por dos o tres la facturación de la compañía durante los próximos cinco años, convertirla en una multinacional y avanzar hacia una salida a la bolsa de Estados Unidos.
Su objetivo es alcanzar una valuación de al menos US$ 1.000 millones y posicionar a Richmond como el próximo unicornio argentino.
Figueiras también se refirió a la expansión internacional del laboratorio, con Europa entre los mercados en los que busca crecer. La compañía ya abrió oficinas allí y comenzó procesos de registro de productos, mientras que su estrategia de internacionalización también contempla otros mercados de América y del sudeste asiático.
Actualmente, Richmond desarrolla y produce medicamentos en sus plantas de Argentina y Colombia. Según informa en su sitio web oficial, sus productos llegan a 25 países a través de subsidiarias y socios estratégicos. En Argentina cuenta con dos plantas productivas en el Parque Industrial de Pilar y una tercera planta biotecnológica en construcción. En Colombia dispone de una planta de producción en Bogotá.
Con OraQuick, Richmond incorpora una nueva vía comercial a su negocio farmacéutico: la distribución de un producto de diagnóstico que puede llegar directamente al consumidor. El lanzamiento se suma así a una estrategia de expansión que apunta a ampliar mercados y productos, mientras la compañía aspira a dar el salto hacia el mercado de capitales estadounidense.