La historia de Counter comenzó en 1986, cuando Nora Palacios y su esposo, Rodolfo Carlés, tomaron las riendas del área técnica de una importadora de máquinas donde ambos trabajaban. La empresa había comenzado a importar contadoras de billetes en 1978 y, cuando se desmembró, la pareja decidió continuar con el negocio. Así arrancaron con la venta y reparación de máquinas contadoras de billetes.
El camino no fue lineal. Durante la Convertibilidad, la menor circulación de billetes redujo la demanda de estos equipos y Counter sobrevivió poniendo el foco en el servicio técnico. Tras la crisis de 2001, el escenario cambió y la mayor circulación de efectivo permitió el renacimiento de la compañía. En 2002 eran apenas 2 personas en 45 m²; hoy son 27 empleados, tienen 900 m2, tres locales propios y una flota de 14 vehículos.
Actualmente, la empresa cuenta con 550 clientes y cobertura desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, con presencia especialmente fuerte en Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, San Juan, Mendoza, Misiones y Tucumán. Sus principales clientes son bancos, financieras, distribuidoras y bingos.
En total, Counter tiene 3.000 equipos instalados en Argentina, entre máquinas aceptadoras y recicladoras de billetes y otras soluciones para automatizar la gestión del efectivo. La compañía sostiene además un servicio técnico con asistencia en menos de 24 horas y equipos de respaldo ante fallas.
“La tecnología funciona si no se detiene”, resume Palacios. Para cumplir con ese estándar, la empresa moviliza su flota y sus técnicos por todo el país e incluso recurre al transporte aéreo cuando la distancia lo requiere.
El efectivo tocó un techo y llegó la robótica
El avance de las tarjetas y billeteras digitales volvió a modificar el escenario. Para Counter, el negocio histórico continúa, pero la demanda de determinadas máquinas comenzó a reducirse.
“El negocio de efectivo tocó un techo”, explica Palacios.
La respuesta fue buscar una nueva área que mantuviera el ADN de la compañía: la automatización de procesos. La oportunidad apareció durante una feria industrial en Düsseldorf, Alemania, donde los fundadores conocieron distintas aplicaciones de robótica colaborativa.
En 2026 Counter puso en marcha esta segunda unidad de negocios, inicialmente orientada a robots para servicio y limpieza, aunque con posibilidades de avanzar hacia logística, empaque y otros procesos de automatización.
La nueva apuesta ya tiene peso propio: la robótica representa actualmente el 40% de la facturación de Counter.
Los productos de Counter son:
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Gestión del efectivo: Aceptadores y recicladores de efectivo para el manejo eficiente del mismo. Aportan seguridad, trazabilidad y eficiencia en el proceso.
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Robot: para limpieza, reparto, asistencia y automatización de tareas en espacios corporativos, comerciales e institucionales.
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Terminales de autoservicio: De contar billetes a vender robots: Hardware comercial para puntos de venta, pagos, identificación, seguridad y gestión de operaciones. Terminales interactivas para atención, pagos, turnos, identificación, consultas y procesos de autoservicio.
La compañía busca consolidar esta vertical con una mirada de largo plazo, sin abandonar el negocio que construyó durante cuatro décadas. Para eso, sus técnicos y desarrolladores cuentan con certificaciones en China para brindar soporte a los robots que comercializan.
El objetivo hacia adelante es mantener el negocio tradicional de gestión inteligente del efectivo (con soluciones como aceptadores y recicladores) y, al mismo tiempo, hacer crecer la robótica como una unidad con proyección para los próximos 20 años.