De Cantón a Shanghái: cómo las empresas cordobesas pueden comprar en China (o salir a venderle al gigante asiático)

(Por Julieta Romanazzi) Fundación ICBC prepara nuevas misiones comerciales a China, con dos objetivos diferentes: participar de la Feria de Cantón (o Canton Fair) para buscar proveedores, productos y tecnología, y a la CIIE (China International Import Expo) para generar negocios y encontrar compradores. Para las empresas argentinas, el país asiático puede ser tanto un mercado de destino como una fuente de insumos y soluciones para mejorar su producción.

China ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda comercial de las empresas argentinas. Pero la relación con el país asiático no se limita a las exportaciones: también hay compañías que viajan para buscar proveedores, maquinaria, tecnología, insumos y productos que les permitan ampliar o mejorar sus negocios.

Con ese doble objetivo, Fundación ICBC organiza misiones comerciales a dos de las principales ferias de China: Feria de Cantón, en Guangzhou, y la China International Import Expo (CIIE), en Shanghái.

“China está de moda”, resume Emma Fontanet, responsable del Área de Promoción de Comercio Exterior de la Fundación ICBC, la cual trabaja desde hace más de 50 años en la promoción del comercio internacional y organiza misiones a China desde hace más de 15.

Emma Fontanet, responsable del Área de Promoción de Comercio Exterior de la Fundación ICBC.

¿Qué van a buscar las empresas argentinas a la Feria de Cantón?

Esta feria, que se realiza dos veces al año, es uno de los principales encuentros comerciales de China y tiene una característica que la vuelve especialmente atractiva para empresas de distintos sectores: no está concentrada en una única industria.

La feria se organiza en tres fases, con diferentes categorías de productos en cada una. La primera reúne, entre otros rubros, electrónica, maquinaria, equipamiento agrícola, vehículos y autopartes, nuevas energías y herramientas. La segunda concentra artículos para el hogar, materiales de construcción, muebles, decoración y productos de consumo. La tercera incorpora alimentos, indumentaria, calzado, textiles, juguetes, productos para bebés, artículos deportivos, salud, dispositivos médicos y productos para mascotas.

La próxima edición de otoño se realizará en Guangzhou entre el 15 de octubre y el 4 de noviembre, con más de 30.000 empresas expositoras y 54 secciones de exhibición.

Para las empresas argentinas que participan de las misiones de Fundación ICBC, la búsqueda depende de las necesidades de cada negocio. “Como es multisectorial, hay bastantes rubros”, explica Fontanet. Entre los casos que observa aparecen empresas que buscan maquinaria para tecnificarse, además de compañías interesadas en tecnología, equipamiento e innovación aplicada al packaging y a la presentación de productos.

En algunos casos, la compra en China no está vinculada directamente con el mercado chino. Hay empresas que buscan maquinaria o tecnología para mejorar su producción local y poder exportar después a otros destinos.

“Hay casos de empresas que compran tecnología o maquinaria porque exportan a otros lugares que no son China y necesitan tecnificarse”, señala.

¿Cuánto cuesta ir a China?

Fundación ICBC acompaña a las empresas en la organización de las agendas comerciales y en los aspectos operativos y logísticos del viaje. También facilita traductores, un recurso muy importante a la hora de negociar con proveedores.

El acompañamiento, según Fontanet, puede ser especialmente útil para las empresas con menos experiencia internacional. “Para las que están más verdes, suman más; para las que tienen más experiencia, son más específicas y puntuales”, nos explica.

El costo del viaje también es una variable a considerar. La estimación de la Fundación es de entre US$ 5.000 y US$ 7.000 por persona para una estadía de 10 a 15 días, incluyendo pasaje, alojamiento y viáticos. En época de ferias, un pasaje en clase turista puede rondar los US$ 2.000.

Las misiones reúnen en promedio entre 35 y 40 empresas, aunque la cantidad de participantes puede subir a entre 60 y 70 personas cuando viaja más de un representante por compañía.

Para Fontanet, el valor de participar no está solamente en encontrar un proveedor. También está en conocer el mercado de primera mano. “Nos pasa que hay empresas que van con una idea y vuelven con otra totalmente distinta”, nos cuenta.

De compradores a vendedores

La segunda parte de la agenda comercial pasa por Shanghái y la CIIE, una feria orientada a empresas internacionales que buscan ingresar al mercado chino. Pero en este caso, la lógica cambia: la empresa argentina viaja para mostrar sus productos, generar contactos y encontrar potenciales compradores.

Fundación ICBC acompaña la participación argentina y organiza reuniones individuales con empresas, instituciones y organizaciones. La intención es complementar la presencia en la feria con una agenda comercial propia.

¿Qué productos pueden encontrar oportunidades?

Los alimentos y derivados del agro siguen siendo una de las categorías principales, pero Fontanet también identifica posibilidades en productos veterinarios, biotecnología, software y servicios, además de desarrollos vinculados con minería, petróleo y energía. “Argentina tiene mucho potencial en nichos particulares de negocios que fueron surgiendo a lo largo de los años”, señala Fontanet.

Córdoba y su vínculo comercial con China

El punto de partida para Córdoba no es menor. En 2025, China fue el principal destino de las exportaciones provinciales, con US$ 1.596 millones y el 14,6% del total. Entre enero y mayo de 2026, las ventas cordobesas hacia ese mercado crecieron 60,2% interanual.

La mayor parte de ese intercambio está vinculada con el complejo agroindustrial. La cuestión que aparece ahora es cuánto espacio existe para sumar nuevos productos y empresas. 

Desde Fundación ICBC apuntan a sectores que fueron ganando desarrollo en los últimos años, como la tecnología aplicada al agro, la biotecnología y los servicios. “Todo lo que tiene que ver con productos derivados del agro y alimentos son los clásicos, pero también hay productos veterinarios, productos derivados de la biotecnología”, explica nuevamente Fontanet. A eso suma software y desarrollos específicos para industrias vinculadas con minería, petróleo y energía.

Una relación comercial que no termina en la exportación

Para la Fundación, el vínculo con China puede ser parte de una estrategia más amplia. Una empresa puede viajar a Cantón para buscar un producto, un proveedor o una máquina, incorporar esa solución a su negocio y mejorar su capacidad productiva. Otra puede participar de la CIIE para buscar un comprador y comenzar a exportar.

Por eso, Fontanet recomienda que las compañías que consideran estratégico el mercado chino se involucren directamente. “Si pensás que realmente es estratégico para vos y para desarrollar un negocio, no hay nadie mejor que uno”, remarca.

Para las empresas cordobesas, el desafío está en aprovechar las dos posibilidades que ofrece esa relación: encontrar en China lo que necesitan para hacer crecer su negocio y, al mismo tiempo, encontrar allí nuevos clientes para lo que producen.

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