Lo que hasta hace poco era un cultivo marginal, hoy es uno de los grandes ganadores del agro cordobés. El girasol vive un boom sin precedentes: triplica su escala histórica y se mete de lleno en la liga de los cultivos que pesan en serio en la economía provincial.
La campaña 2025/26 lo confirma con números contundentes: casi 240 mil hectáreas sembradas (récord absoluto) y una producción estimada en 584 mil toneladas.
Para ponerlo en contexto: Córdoba sembraba en promedio 70 mil hectáreas y producía 156 mil toneladas. El salto no es crecimiento… es cambio de juego.
El negocio: de USD 60 millones a USD 275 millones
El dato que más seduce al productor (y explica el fenómeno) está en la caja: el Valor Bruto de la Producción se dispara a USD 275 millones, el nivel más alto de la historia.
Hasta hace apenas dos campañas, el promedio rondaba los USD 60,7 millones. En tiempo récord, el girasol multiplicó por más de cuatro su impacto económico.
¿La fórmula? Más hectáreas + más volumen + precios firmes (con un FOB cercano a USD 470 por tonelada).
La revancha del girasol (y el golpe al maíz)
El crecimiento tiene nombre y apellido: la chicharrita. La plaga que complicó al maíz, sobre todo en el norte provincial, empujó a muchos productores a recalcular.
Ahí el girasol encontró su oportunidad: mejor margen relativo, menor riesgo y una ventana productiva más atractiva.
El resultado es claro: más superficie, más inversión y un cultivo que deja de ser “complemento” para convertirse en protagonista.
Industria en alerta: Córdoba quiere procesar más
El boom productivo también mete presión en la industria. Córdoba ya es la tercera provincia en procesamiento de girasol del país, con el 14% del total.
El jugador clave es Aceitera General Deheza (AGD), que puede moler entre 480 mil y 500 mil toneladas al año.
Pero el dato interesante es el que viene: si se cumple la proyección nacional de molienda (5,3 millones de toneladas), Córdoba podría escalar hasta las 735 mil toneladas industrializadas.
Traducción: hay más girasol… y ahora el desafío es agregarle valor.
¿Moda pasajera o cambio estructural?
La gran pregunta que empieza a circular en el sector es si este boom es coyuntural o llegó para quedarse.
Por ahora, los números inclinan la balanza: mejor rentabilidad, más área y una cadena que empieza a traccionar fuerte.
El girasol ya no es el “plan B”. En Córdoba, hoy es negocio grande. Y todo indica que recién empieza.
Estos datos fueron confirmados por Bolsa de Cereales de Córdoba. Respaldado los datos relevados en toda la provincia