Vamos por parte, como le gustaba a Jack. La fusión Telecom-Telefónica saca un jugador y sumaría otro -posiblemente de cierto peso- en Córdoba. Sale Movistar, entraría Metrotel.
Es que Telecom deberá transferir seis millones de clientes móviles activos a un operador independiente, además de desprenderse de banda ancha fija en 28 localidades. Para ganar esa herencia, el caballo del comisario es Metrotel que recibiría en Córdoba (esto es una especulación propia) entre 150.000 y 250.000 clientes.
Metrotel es más conocida en Buenos Aires, porque su origen fue una red tendida en las líneas de subterráneos y siempre apuntó al sector corporativo. Hoy está en manos de un grupo inversor y es una incógnita cuál sería su plan de negocios si finalmente hereda esos seis millones de clientes de Telecom - Personal.
Pero ahora, llega otro nombre importante al mercado cordobés: Telecentro. Según datos de Carrier, la operadora pagó unos US$ 260 millones por iPlan una empresa con pisada BtoB (y algo de BtoC) a partir de una red propia de fibra con en zonas de CABA, Córdoba, Rosario y Tucumán.
iPlan lleva más de 20 años atendiendo empresas locales y en 2020 lanzó Iplan Liv, su servicio residencial de fibra óptica directa al hogar, arrancando por la zona de Córdoba Centro.
Así, Telecentro no entra a pelear clientes desde cero: hereda una cartera pyme ya armada y un pie residencial instalado. No se sabe aún qué pasará con el acuerdo de infraestructura compartida que iPlan mantiene con Movistar (ahora Telecom - Personal).
Telecentro ya se muestra en Córdoba como partner de las conexiones satelitales de Starlink, con lo que ahora sumaría cierta masa crítica de clientes y nuevos servicios en la provincia que ya conoce muy bien por su desarrollo en AMBA: fibra óptica y televisión.
Metrotel tampoco es un debutante en el interior. Opera en Argentina una red propia de más de 8.500 kilómetros de fibra óptica, y ya pisa Córdoba, Rosario, Neuquén y Mendoza gracias al acuerdo mayorista que firmó con Movistar en 2022.
Ninguno de los dos recién llegados construye caños desde cero en Córdoba: ambos ya los tenían enterrados. Lo que les falta es la parte más cara del negocio: sucursales, atención al cliente y una marca reconocible fuera del segmento corporativo.
Para Personal y Claro el riesgo inmediato es bajo: el proceso de desinversión puede extenderse hasta dos años y el mercado está tan maduro que nadie imagina demasiada agresividad de los “nuevos” jugadores en el mercado cordobés.