Es el momento de sacar los dólares del colchón (o del banco) y empezar a construir (eso dicen los números)

La devaluación de la moneda nacional todavía no se ve reflejada en el valor de los inmuebles. Esto hace que sea el momento justo para invertir en construcción, si tenés ahorros en dólares, claro. En esta nota te explicamos por qué.

Gentileza: Zarate.

Para ser exactos y según datos del INDEC, construir en dólares es un 38,2% más barato que en 2017. Veamos.

En diciembre de 2018 el costo del m2 se ubicó en $ 18.500, a un dólar a $ 37 el precio en dólares es de US$ 500. En el mismo mes del año anterior, el valor del m2 estaba en $ 12.800, a un dólar a $ 18 el precio en dólares era de US$ 711.

El valor del m2 entre diciembre de 2017 y el mismo mes de 2018 tuvo un incremento del 45%, en línea con la inflación. Por su parte, el dólar duplicó su valor y por eso, en este momento, invertir en dólares es un 38% más barato que en 2017.

Ahora, la moneda extranjera rinde más para construir. De hecho, el costo de construcción alcanzó, en diciembre de 2018, su mínimo histórico desde el año 2012.

“Al comparar el rendimiento real (en dólares, corregido por inflación de EE.UU.) de un inmueble con el del plazo fijo y el dólar billete durante el período 2015-2018, se observa que el inmueble (incluida la renta neta) fue la opción más conveniente, con 17% de rentabilidad”, asegura desde el Grupo Construya, su presidente Pedro Brandi.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.