Hospital Privado y un producto para aumentar rentabilidad y marcar tendencia

Hasta hace unos 5 años atrás, el sistema de salud se focalizaba en personas enfermas o cuando, con enfermedades crónicas, llegaban a picos de gravedad. Hoy, y en sintonía a una tendencia mundial, han comprobado que la prevención reduce los costos en salud y aumenta la rentabilidad del “negocio”. Así, el Hospital Privado, desde su “Te queremos sano” viene trabajando en esta línea. “Vamos a lanzar hacia fuera de nuestra cartera, el Proyecto Crónicos, que consiste en asistir a los afiliados con enfermedades crónicas -a veces reconocidas y otras minorizadas por el paciente- para que cumplan sus dietas, sigan los tratamientos e incluso, a través de llamadas, se les envíe más medicación cuando por sistema se sabe que se les está acabando”, explica Pablo Marzari, gerente comercial de Hospital Privado.
Así, el nosocomio que factura hoy $ 108.000.000 anuales espera, con este producto más la apertura de 4 farmacias más y el objetivo de 10.000 nuevos afiliados, crecer un 20% en el próximo período. “Hace 3 ó 4 años que venimos desarrollando el sistema que nos ha permitido informatizar las historias clínicas y parametrizar unas 15 patologías. Queremos invertir $ 2.500.000 más para sumar patologías al sistema porque es mucho más rentable prevenir que curar”, agrega Marzari quien además de entusiasmarse con el éxito del proyecto ya se lo vendió a otras 3 obras sociales más. 

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.