La película de Campanella dispara alquiler y ventas del metegol (vuelve un negocio clásico)

El metegol ha regresado. Aprovechando el impacto de la promoción del filme animado que precisamente lleva el nombre de ese juego y que dirige Juan José Campanella  y el éxito del campeonato organizado en Río Ceballos el fin de semana pasado, donde hubo más de 600 inscriptos (el domingo fue tapa de La Voz), el metegol ha recobrado fuerza lúdica y, por ende, también como negocio.
“Sin dudas hay un auge del juego impulsado por la película” afirma Juan A. Mungi, socio de la empresa Juan B. Mungi, una de las principales referentes  en la fabricación de metegoles y pooles  en el país.
“Este fin de semana se dio un combo fantástico que hizo que la demanda creciera 30%: el estreno de la película, el campeonato y el Día del amigo”, añadió.
El alquiler de un metegol va de los $ 150 a los $ 400 diarios, pero hay promociones especiales. “Se están empezando a usar mucho en fiestas privadas o cumpleaños de los que tienen más de 35”, añade Mungi.
Más sobre el resurgir del metegol, en la nota completa.

Llega la primera edición de “La Noche de los Telos” (los establecimientos adheridos ofrecerán turnos con un 50% de descuento)

El próximo 19 de noviembre, un clásico de la intimidad argentina vuelve a ocupar su lugar en la historia. Por primera vez, los albergues transitorios de la Ciudad y el Gran Buenos Aires serán protagonistas de “La Noche de los Telos”, una iniciativa que busca reivindicar esos escenarios anónimos que, durante décadas, fueron testigos de primeras veces, amores, aventuras, encuentros y secretos.

El equipo de Digital Winds

Con oficinas en Villa Allende y cerca de 30 colaboradores, la firma especializada en marketing se define como una “empresa tecnológica, digital y comercial”. Presta servicios en Argentina y otros 6 países, incluyendo España, Uruguay, República Dominicana y Arabia Saudita, entre otros.

Umbru, la plataforma B2B que conecta a empresas con proveedores nuevos: ya suma 80 empresas (y va por la UIC y los parques industriales)

(Por Rocío Vexenat) La idea nació hace 15 años, frente a la vidriera de un local de antigüedades. Diego Battaglino intentó entonces desarrollar una aplicación, pero estaba armada por categorías, era difícil de usar y quedó sin terminar. Con el tiempo, escuchó el mismo problema una y otra vez en las pymes de las asociaciones empresariales de las que forma parte: conseguir proveedores fuera de la agenda habitual.