Por $ 250, LoJack te encuentra la notebook

Dicen que una vez Nicholas Negroponte tuvo que registrar su notebook en la entrada de un edificio y la declaró por un valor de U$S 1.000.000. Sorprendido, el guardia le preguntó qué modelo tan exclusivo era para valer esa fortuna; el ejecutivo del MIT respondió: es una máquina cualquiera, lo que vale es lo que tiene dentro.
Pensando en el mercado de quienes quieren proteger su portátil y lo que lleva dentro, LoJack Argentina lanzó un sistema de rastreo para notebooks, como el que ya comercializa para vehículos.
A un valor único de $ 240, el servicio ya sumó 1.000 usuarios en el país y se instala simplemente desde un CD el Computrace Lo Jack for Laptops, un software especial que triangula información cuando está conectado a Internet. Así, en caso de robo o extravío denunciado, el sistema puede activar remotamente el borrado de determinados datos del disco duro, además de indicar la ubicación de la portátil para ser recuperada.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.