La ocasión hace al Souem

Jorge Sosa: “Convengamos que si yo fuera empleado de comercio y ganara poco, y tuviera la estabilidad laboral que tienen los empleados públicos, seguramente me planto hasta que me aumenten el sueldo porque obviamente no me pueden despedir. Simplemente por eso es que hacen lo que quieren los empleados públicos, porque no los pueden despedir. Y nosotros como consumidores no podemos elegir: si yo tuviera que comprar un vehículo puedo elegir el más barato, al súper puedo ir al de mejores ofertas. Pero al municipio solamente se lo puede elegir cambiando de ciudad, o sea, caemos en la de siempre: nuestro socio mayoritario -que es el Estado- no se lo puede cambiar. Y sus empleados desleales no se pueden despedir.

Perdu: de panadería de barrio a 17 sucursales en Córdoba (un modelo de franquicias donde "la calidad no se negocia")

(Por Julieta Romanazzi) La marca nacida en Duarte Quirós y Sol de Mayo, que hoy lideran los hermanos Meynet (segunda generación), está viviendo uno de sus mejores momentos. Hoy tiene 15 puntos de venta, produce con 12.000 kilos de harina al mes y planea mudar su fábrica para duplicar la capacidad. Sus fundadores revelan los números de su modelo "llave en mano", con productos donde la calidad no se negocia.