La sociedad que administra un colegio no es cualquier empresa, dice

Soledad Argarate: “Antes que nada sería bueno saber si el colegio, como institución educativa (no como sociedad comercial) informó a los padres (su público más interesado) sobre su situación. A diferencia del Sr.Sosa Barreneche creo que sí es importante difundir esta información porque si el Colegio llegara a cerrarse por estas causas los padres tienen el derecho de saber con antelación para planificar nada más ni nada menos que la educación de sus hijos. Antes que clientes, son padres. Partiendo de esta premisa la reflexión varía radicalmente. Empresas que trabajan con educación y salud no son como cualquier otra. El impacto en la sociedad es distinto. No es lo mismo que cierre una fàbrica de tutuca a que cierre un colegio.

La nota y las repercusiones, aquí.

Counter deja de contar solo billetes y empieza a contar robots: la nueva unidad ya genera el 40% del negocio (y tiene 3.000 equipos instalados)

(Por Juliana Pino) Después de 40 años dedicada a la automatización y gestión del efectivo, la empresa familiar fundada por Nora Palacios y Rodolfo Carlés encontró en la robótica colaborativa una nueva vía de crecimiento. Con 27 empleados, 900 m2 de infraestructura, 550 clientes y cobertura nacional, la compañía busca que esta segunda vertical conviva con el negocio que la vio nacer.