El gobierno imputó a grandes empresas de proveedores de alimentos por faltantes en góndolas (ligaron AGD y Paladini, entre otras)

A través de la Secretaría de Comercio Interior, el gobierno llevó al plano judicial a varias empresas productoras ante la supuesta retención en sus volúmenes de producción y la falta de entrega para su consumo masivo.

Las imputaciones se realizaron luego de verificar que las empresas Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian habrían incumplido la intimación a “incrementar su producción hasta el más alto grado de su capacidad instalada y arbitrar los medios a su alcance para asegurar su transporte y distribución con el fin de satisfacer la demanda”, según lo establece la resolución 100/2020 nacida en el marco de la emergencia sanitaria establecida el pasado 20 marzo del 2020.

Estas conclusiones salen luego de las fiscalizaciones realizadas en comercios, donde inspectores de la SSADC identificaron faltantes en góndolas, escalando hasta ordenes de inspección en las oficinas administrativas de las empresas proveedoras en busca de información relacionada a stock y producción durante 2020 y 2021.

El comunicado

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.