Falleció Luis Carranza, titular de Inverco (Love y otros desarrollos)

La desgracia vuelve a golpear a la familia Carranza y la empresa Inverco. Hoy falleció Luis Carranza, presidente de la compañía y padre de Sebastián Carranza fallecido en mayo de 2017.

La compañía había anunciado el viernes pasado a sus clientes que "en el día de hoy, finalmente hemos formalizado la firma y constitución del Fideicomiso de Administración Love, herramienta jurídica que tiene como principal objetivo el de ejecutar la totalidad del proyecto, y entregar y luego escriturar cada una de las unidades comercializadas y por comercializar".

Comunicado oficial de la empresa

La empresa desarrollísta Inverco SA  lamenta informar que a las 9 horas de hoy, en su domicilio particular y a los 72 años de edad, dejó de existir su presidente y socio arquitecto Luis Carranza, producto de una enfermedad con la que venía luchando desde hace tiempo y a su carácter de diabético insulinodependiente. 

Sus restos serán velados desde las 15 horas de hoy en las instalaciones de la empresa Boulevard Sepelios, en  Bv San Juan 537, y serán inhumados mañana a las 11.30, en el Cementerio Parque del Sol, Ruta 20 Km 718 ½, sobre colectora autopista Córdoba-Carlos Paz.

Los destinos de la empresa, así como todos los proyectos serán dirigidos por Santiago Carranza, actual vicepresidente.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.