¿Internet cambiará la política?

Cuando pase el Mundial, poco a poco e in crescendo, las campañas electorales lo empezarán a invadir todo. En 2015 se viene una elección bisagra e Internet va a estar cada vez más presente. Del Massapp (la aplicación que lanzará Massa) al Partido de la Red y la democracia 4.0.

“Internet lo cambió todo, ahora le toca a la política” es uno de los claims del poco conocido Partido de la Red, una organización de CABA que busca algo simple y complicado: insertar legisladores que voten lo que su base de afiliados disponga vía canales digitales.

En un camino similar se expresa el exsecretario de Industria Carlos Magariños, que en su libro Argentina 4.0 imagina instancias de decisión ciudadana mucho más recurrentes que las elecciones cada dos años.

Si bien Barack Obama cambió la historia de las campañas políticas con su primera carrera a la Casa Blanca montada sobre Twitter, Facebook y mucha comunicación digital, en Argentina parece que estas herramientas todavía no terminan de decantar y ser determinantes en las campañas.

Quizás 2015 sea también en esto un punto de inflexión.  El candidato del Frente Renovador, Sergio Massa, anunció que en breve lanzará una aplicación propia denominada "Massapp" (en referencia al popular Whatsapp), que le permitirá estar en contacto y “escuchar” a los ciudadanos.

El equipo de Dino Mall

Con 220 locales y stands, cerca de 26.000 m² cubiertos repartidos entre sus dos centros comerciales (Alto Verde y Ruta 20) y capitales 100% cordobeses, la firma de Grupo Dinosaurio es uno de los pesos pesados del retail cordobés.

Quién es "Lucho" Aimar, el corresponsal de InfoNegocios en el Mundial 2026 (y los secretos de su noche mágica con Messi)

En InfoNegocios siempre nos gustó buscarle la vuelta a las coberturas. Para este Mundial 2026, la jugada fue sumar a Luciano "Lucho" Aimar, un periodista freelance y creador de contenidos que tiene exactamente lo que buscamos: calle, audacia y cero miedo al micrófono. Lo mandamos a Estados Unidos como enviado especial y ayer, en Kansas City, pagó la apuesta con creces.