La Vereda de Achaval, café de especialidad (una cosa es “tirar” y otra “preparar”)

(Marina Perassi / RdF) Benja Carreras es el dueño de la cafetería La Vereda de Achaval (más conocido como “La Veredita”) en Achaval Rodriguez y Obispo Trejo. El local te invita a entrar y tener la experiencia de desconectarte de los ruidos y el trajín de la calle, el tiempo que te lleve degustar un buen café preparado por un barista.

Un dato: en la ciudad de Córdoba hay muy pocos lugares en los que se puede degustar un "café de especialidad".

El oficio de un barista es preparar un café con buena técnica, sí, pero también con arte, utilizando la espuma para la decoración que es parte del toque final.

Un café de especialidad debe haber obtenido 80 puntos de cata y ser conocido su origen, tipo de cultivo y secado, atributos e información que lo diferencian del resto de los cafés.

“La idea es servir buen café", resume Benjamín.

Los principales países productores de café son Colombia, Guatemala, Panamá, Nicaragua, Costa Rica, Etiopía, Kenia, Vietnam, entre otros.

El proceso para su comercialización, dicho en muy breves palabras, comienza con la compra de los granos verdes a sus productores, después pasa por un tostadero y la etapa final queda en manos del barista, quien lo prepara y sirve al cliente.

¿El precio? No mucho más que en otros lugares que sirven café estándar: $60.

En estos días Benjamín abrirá Lobby Café dentro de la recientemente inaugurada Clínica Marchegiani en Rondeau esquina Chacabuco. Será atendido por baristas también, manteniendo los estándares de calidad.

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.