Las rurales de Río IV y Jesús María plantearon enérgicos rechazos al aumento de la contribución por cada animal faenado

(Por María Rosa Ponce) Por la decisión del Instituto para la Promoción de la Carne Vacuna Argentina de fijar un valor de $ 834 por cada cabeza que va al matadero, el gobierno podría recibir unos 12 millones de dólares anuales ¿A dónde van esos fondos?

Las más importantes entidades rurales de Córdoba -casi al unísono- lanzaron sendos comunicados rechazando el aporte fijado por cada animal que va a faena.

La Sociedad Rural de Jesús María publicó una editorial donde se hace eco de la situación y expresaron “su profundo rechazo al reciente aumento en la contribución obligatoria por cada animal enviado a faena. Asimismo, solicita la derogación de la Ley 25.507 que da conformación al IPCVA (Instituto para la Promoción de la Carne Vacuna Argentina) y le habilita fijar los valores de este impuesto extractivo para la producción primaria de hacienda”.

Por su parte, la Sociedad Rural de Río Cuarto también emitió un comunicado en nombre de sus representados donde también manifestaron su “más contundente rechazo a la medida la cual establece una contribución de $ 834 por cabeza que va a matadero" y recordó que "en el 2023 el resultado cerró con un total de 14,5 millones de cabezas enviadas a faena según datos oficiales del Senasa, lo que arrojaría una cifra de aportes superior a los 12 millones de dólares para el organismo y de resignación por parte de los ganaderos”.

Los ruralistas de Jesús María también aportaron un dato no menos cierto “desde la promulgación de la mencionada Ley en el año 2001, fuimos testigos de un continuo fracaso en sus objetivos principales, que eran mejorar la competitividad de las empresas ganaderas, fomentar el consumo interno y promover la exportación de carne vacuna. Nada de ello sucedió en beneficio del conjunto”.

“En lugar de estimular el desarrollo sostenible del sector ganadero, este impuesto se suma a la larga lista de la excesiva carga que sufren todos los argentinos en cada ámbito en el cual se desenvuelven”

“El aumento que implica esta contribución obligatoria sólo agrega un costo adicional para los productores, afectando negativamente la rentabilidad, la viabilidad de sus explotaciones y, como último, castiga la mesa de todos los argentinos”.

“En este sentido, instamos a las autoridades institucionales y legislativas a trabajar en la extinción de esta medida y, en conjunto con el sector agropecuario, encontrar soluciones que impulsen realmente el crecimiento y la eficiencia productiva; en lugar de hacer con ello un circo mediático con gastos innecesarios y beneficios sólo para un sector minoritario de nuestra actividad”, cierra la editorial de la SRJM.

En ese sentido Río IV argumentó: “En un contexto de extrema dificultad, saliendo de un proceso de larga sequía y con costos que no paran de subir, la revisión de las cuentas se hace inevitable. Y entonces, cada gasto debe justificar plenamente su funcionalidad y utilidad en el negocio para sostenerse. ¿Es necesario que cada ganadero resigne $834 por cada animal que tiene destino de faena? ¿Para qué? ¿Qué recibe a cambio?”

“En la intención de responder esas preguntas es que requerimos por parte del IPCVA, antes de reclamar un aumento de la contribución obligatoria, una explicación acabada de los motivos, el uso detallado que se hace de esa importante recaudación y por último, cómo retorna a los miles de aportantes de todo el país”.

“Es sabido que una parte de los fondos termina financiando a las entidades gremiales de orden nacional. Pero en ese caso: ¿por qué sólo los ganaderos deben sostener la estructura gremial mediante este costoso aporte?”

“El contexto obliga a revisar muchas cosas que estaban dadas desde hace mucho tiempo, y no sólo en la política. Los ganaderos no pueden seguir resignando recursos injustificadamente y menos tolerar aumentos unilaterales sin tener en claro cuál es su verdadero destino, en qué se gasta. Es hora de explicar y justificar, antes que de pedir más plata que no hay”, sentenciaron desde el sur de Córdoba.

“Tomo vino con Sprite”: Messi habla y las marcas no la dejan pasar (los posteos de Sprite y Toro)

(Por Luciano Aimar) Lionel Messi fue entrevistado por Nico Occhiato y Diego Leuco en Luzu TV y dejó títulos imperdibles. Entre ellos, cuando fue consultado por la bebida que prefería tomar, el 10 no dudó y dijo: "tomo vino con Sprite, para que pegue más". En nota completa, los detalles de cómo las marcas aprovecharon estas palabras, sin mencionar al capitán, para no tener inconvenientes comerciales y legales.

Un agente de Laburen.com puede absorber el trabajo de más de 20 empleados humanos (ya opera con más de 3.000 agentes de IA activos)

(Por Jazmín Sanchez) La startup cordobesa Laburen.com, ya opera en toda Latinoamérica con empresas de distintos tamaños y sectores. Con más de 400 empresas utilizando sus agentes y casos de éxito donde la absorción de tareas alcanza niveles equivalentes a equipos completos, la compañía encara 2026 con un plan para quintuplicar su operación y consolidarse en el mercado regional.

"Hop On, Hop Off": La nueva era del dinero flexible en Argentina

(Por Maximiliano Babino, Gerente General de Western Union) La revolución del dinero ya está en marcha. En un mundo donde la tecnología está remodelando el comportamiento cotidiano, los consumidores argentinos están adoptando una nueva forma de administrar el dinero. Lo que solía ser un proceso lineal, una transferencia que comenzaba y terminaba en canales predecibles, se ha convertido en un viaje dinámico. Una experiencia omnicanal flexible y personalizada que desafía las normas tradicionales.

Cuando el vidrio deja de ser solo vidrio: pantallas invisibles y privacidad con un botón (Smart Film llegó a la Argentina)

(Por Juliana Pino) El vidrio ya no es solo una superficie transparente: puede ocultar, mostrar, proyectar y hasta convertirse en una pantalla sin perder visibilidad. Esa es la premisa con la que FilmBase, compañía global especializada en materiales de construcción de baja emisión de carbono y tecnología de Smart Film y LED Film, desembarcó en la Argentina.