El 2025 no fue un año fácil para el negocio del entretenimiento en vivo. Entre marzo y octubre, la asistencia cayó fuerte, sobre todo en los shows chicos. “La gente dejó de salir, claramente. Los festivales grandes se sostuvieron, pero los eventos medianos y chicos lo sintieron”, lo resume Diego Raspo, socio y gerente de la compañía, que maneja los procesos internos y la administración.
Aun así, Paseshow cerró el año con más clientes y más presencia territorial. El volumen total se mantuvo estable, pero el repunte llegó con el verano. “Diciembre y enero empezaron a mostrar otra cosa. Hay shows que están teniendo días históricos. El verano reactivó al público”, dice.
Hoy la empresa supera los 500 espectáculos al año y procesa más de 5 millones de tickets. Para este año, el objetivo es claro: crecer entre 30% y 40% y romper la barrera de los 8 millones de entradas vendidas.
“Hoy el servicio básico lo puede dar cualquiera. La diferencia está en la información que le devolvés al productor”, nos cuenta Raspo.
Jesús María, uno de sus laboratorios de datos
Paseshow trabaja desde hace más de diez años con el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, uno de los eventos más complejos del país por cantidad de días, público y logística. “Es el show más grande que tenemos en cantidad de jornadas y nivel de operación”, cuenta Raspo.
Ahí la empresa no sólo vende entradas y controla accesos. Procesa información clave: dónde compra la gente, de qué localidad viene, qué días se vende mejor, qué canales funcionan y cómo performa cada artista frente al año anterior.
“Nosotros sabemos de dónde es cada persona que entra y dónde compró la entrada. Eso sirve para pauta, para sponsors, para bancos y para decidir dónde poner la plata”, explica. Dato: en algunos casos, los reportes que entrega Paseshow superan las 80 páginas.
En la cartera de Paseshow también aparecen eventos como el Carnaval de Los Tekis (que ya supera las 200.000 personas), Oktoberfest de Villa General Belgrano, Cosquín, La Salamanca, Festival Bum Bum, La Fábrica, La Estación, además de shows de artistas como Lali Espósito y Emilia Mernes, y competencias como el TC2000 y el Top Race.
El interior, primero
La estrategia de Paseshow es clara: ser la ticketera líder del interior del país. “En Buenos Aires hay mucha competencia y es muy difícil entrar. Nosotros estamos muy bien posicionados en el interior, donde tenemos estructura y recursos”, sostiene Raspo.
Paseshow tiene 38 empleados directos y suma entre 20 y 30 personas más según el evento. En festivales grandes montan equipos completos de boletería, atención al cliente, devoluciones y control de accesos, con soporte durante toda la jornada. “Mientras otros automatizan todo, nosotros apostamos a mano de obra calificada y atención real, 24/7. Eso es lo que nos diferencia”, agregan desde Paseshow.
Menos efectivo, más tecnología (pero sin abandonar la calle)
El cambio en los medios de pago es otro dato fuerte. Cuando Paseshow empezó, hace diez años, casi el 70% de las entradas se pagaban en efectivo. Hoy ese número cayó a 12 o 13%. Aun así, la empresa mantiene puntos de venta físicos (cuenta con 8 en Córdoba) y acuerdos con marcas como PagoFácil.
“Cada vez pesa menos el efectivo, incluso en la puerta del show. Pero tener puntos físicos sigue siendo clave, sobre todo en el interior”, explica Raspo.