“¿Quién da más?”: Monasterio Tattersall ofrece subastas internas para que las empresas liquiden activos obsoletos

Se pueden comercializar desde tecnología hasta vehículos; garantizan la transparencia del proceso.

La renovación de capital de una empresa, suele llevar a un dolor de cabeza más que común para las empresas: ¿qué hacer con los activos obsoletos? Su “stockeo” implica destinar tiempo, espacio y recursos humanos a la tarea de guardarlos (y muchas veces solo sirven para acumular polvo).

Como solución a esto, Monasterio Tattersall propone un sistema de subastas interno online. Mediante el mismo, garantizan a las compañías la posibilidad de desligarse de todo el proceso de la venta (loteo, exhibición de los bienes, consultas, llamados, gestoría, entre otros), delegando estos temas a la firma martillera, optimizando el tiempo y también reduciendo costos. 

La iniciativa también es una manera de otorgarles un beneficio extra a los colaboradores de la empresa, ya que los bienes son ofrecidos con grandes descuentos en relación a su valor en el mercado. A su vez, Monasterio Tattersall garantiza un procedimiento transparente, que genere confianza en los trabajadores involucrados. 

Martín Ruiz, gerente comercial de la división Subastas de Activos, explica: “Solo los empleados que participan de la subasta privada, pueden acceder a los lotes que están a la venta, previo registro y confirmación de identidad (en el caso puntual de este tipo de subastas, no puede hacerlo el público en general). Es importante reiterar que los lotes subastados, los precios ofertados y los ganadores no son accesibles por terceros”.

El equipo de Dino Mall

Con 220 locales y stands, cerca de 26.000 m² cubiertos repartidos entre sus dos centros comerciales (Alto Verde y Ruta 20) y capitales 100% cordobeses, la firma de Grupo Dinosaurio es uno de los pesos pesados del retail cordobés.

Quién es "Lucho" Aimar, el corresponsal de InfoNegocios en el Mundial 2026 (y los secretos de su noche mágica con Messi)

En InfoNegocios siempre nos gustó buscarle la vuelta a las coberturas. Para este Mundial 2026, la jugada fue sumar a Luciano "Lucho" Aimar, un periodista freelance y creador de contenidos que tiene exactamente lo que buscamos: calle, audacia y cero miedo al micrófono. Lo mandamos a Estados Unidos como enviado especial y ayer, en Kansas City, pagó la apuesta con creces.